Reactivación económica: Los pasos que debe seguir su empresa para volver a operar

La reactivación económica consta de cuatro fases para su implementación, las cuales se irán evaluando permanentemente de conformidad con las recomendaciones de la Autoridad Nacional de Salud. Se estima que cada fase se desarrolle en el periodo de un mes, durante mayo, junio, julio y agosto.

Las actividades incluidas en la primera fase son minería e industria, Construcción, Transportes y Comunicaciones, así como Servicios y turismo. Si su empresa se encuentra de las actividades designadas a volver a operar deberá seguir ciertos procedimientos y tomar en cuenta las siguientes recomendaciones:

  1. El Poder Ejecutivo ya emitió el decreto respectivo para la reanudación de actividades; sin embargo, cada ministerio elaborará una resolución ministerial que brinde mayores detalles sobre los criterios a tomar en cuenta antes de que una empresa vuelva a operar. Asimismo, las entidades determinarán en qué territorios o regiones sí se autorizará el reinicio de labores.
  2. En paralelo, el Gobierno ha aprobado un protocolo general de salud que las empresas deberán adoptar para operar con normalidad denominado “Lineamientos para la vigilancia de la salud de los trabajadores con riesgo de exposición a Covid-19”. Pese a ello, también están pendientes algunos protocolos adicionales para ciertos sectores que se han autorizado en esta primera etapa. Este es el caso de los restaurantes y de las empresas inmobiliarias, los cuales ya cuentan con lineamientos específicos que deberán cumplir.
  3. Una vez emitidos las resoluciones y protocolos restantes, las empresas procederán a presentar un “plan de emergencia para el control del COVID-19” al sector o ministerio correspondiente.
  4. Los ministerios aprobarán por oficio o correo, en el menor tiempo posible, el de emergencia que presenten las compañías.
  5. Tras la aprobación del documento, deberá proceder con su registro en el Sistema Integrado para Covid-19 (SICOVID-19) del Ministerio de Salud (Minsa).
  6. Cumplidos estos pasos, la empresa estará lista para poder operar sin inconvenientes

Los Sectores competentes de cada actividad tendrán acceso al SICOVID-19 a efectos de verificar quiénes se inscriben y poder comunicar inmediatamente a la Autoridad de Salud, a la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) y a los gobiernos locales en aquellos casos que la inscripción se trate de empresas que no les corresponda iniciar actividades en la primera fase.

Tanto Sunafil como los municipios deberán realizar la fiscalización respectiva de las empresas que comiencen a operar en los próximos días. Además, el Ejecutivo aclaró que no todas las actividades contarán con un protocolo específico para retomar operaciones, por lo que podrán acogerse al protocolo general de salud del Minsa.

Esquema de reinicio de actividades económicas. (Fuente: Ministerio de Economía y Finanzas)

Lista completa de las actividades autorizadas a operar durante la fase 1 del reinicio de actividades:

Minería e industria

  • Explotación, beneficio, almacenamiento, transporte y cierre de minas del estrato de la gran minería y, proyectos en construcción de interés nacional e hidrocarburos.
  • Insumos para la actividad agropecuaria.
  • Pesca industrial (consumo humano indirecto).
  • Producción temporal: órdenes de compra (exportaciones) vencidas y por vencer.
  • Industrias de vidrio, forestal (maderable u no maderable), papel y cartón, plásticos y hielo ampliación de textil y confecciones, maquinaria y equipo.
  • Industria metalmecánica
  • Sustancias químicas básicas y abono y servicios complementarios a agricultura (para actividades esenciales).

Construcción

  • Proyectos del Plan Nacional de Infraestructura para la competitividad (PNIC).
  • Proyectos de la Autoridad para la Reconstrucción con cambios (ARCC)
  • 56 proyectos del Sector Transportes y Comunicaciones.
  • 36 obras de saneamiento.
  • Actividades de infraestructura agraria (riego, mantenimiento, rehabilitación de drenes, entre otros).
  • Proyectos inmobiliarios priorizados (fase de excavación, estructuras y acabados, y viviendas en el ámbito rural).
  • Productos agrarios (alquiler/venta de maquinarias)
  • Inversiones de Optimización, de Ampliación Marginal, de Rehabilitación y de Reposición (IOARR), acceso de agua y alcantarillado en comisarías, hospitales y colegios.
  • Industrias y servicios conexos a la construcción.

Servicios y turismo

  • Restaurantes y afines autorizados para entrega a domicilio (con propia logística del establecimiento y protocolo de seguridad y recojo en local)
  • Hoteles categorizados y transporte turístico para actividades esenciales.
  • Servicios vinculados a telecomunicaciones
  • Servicios complementarios a la agricultura.
  • Servicios prestados a empresas (soporte de TI y servicios profesionales, exportaciones de servicio de conocimiento)
  • Servicios notariales
  • Servicios de reciclaje.
  • Servicios de mantenimiento de equipo relacionado a edificaciones y hogares (bombas, termas, ascensores, gasfitería, electricista, carpintería, entre otros)
  • Servicios de almacenamiento de: Abonos y materias primas agropecuarias, artículos de plásticos, vidrio, papel, cartones, aserradura de madera, hielo para actividades en general.

Comercio

  • Comercialización de productos agrarios
  • Comercio electrónico de bienes para el hogar y afines.

Vía Gestión

Fortaleza operativa, fragilidad económica

Así define César Butrón, presidente del COES SINAC (Comité de Operación Económica del Sistema Interconectado Nacional), la situación de nuestro sistema eléctrico. Explica que muchos costos fijos son asumidos por las empresas eléctricas a pesar de no recibir pago de los consumidores finales.

¿Qué medidas ha tomado el COES para proteger a sus trabajadores?

Bastante antes que se publiquen los protocolos de seguridad definidos por el Ejecutivo el COES aprobó y puso en práctica su propio protocolo, que está publicado en nuestra página web, y ha resultado ser muy similar en cuanto a las medidas de seguridad para preservar la salud para nuestros trabajadores. Adicionalmente, se definió que todo el personal realizara trabajo remoto con excepción del personal que tienen que ver con la programación y operación diaria del sistema interconectado, que trabajan en turnos y para los cuales se han tomado todas las medidas de seguridad posibles.

Hasta el momento, ¿cuál ha sido el impacto del COVID-19 en el sistema eléctrico?

El impacto es muy claro, la paralización de actividades dispuesta por el gobierno ha ocasionado una reducción de la demanda de potencia y energía del orden del 30%. Esto, evidentemente, hace que la reserva del sistema sea mucho mayor y que estemos operando casi solo con recursos renovables: agua, viento y sol y una cantidad mínima de gas natural.

Con esta combinación de recursos, el costo marginal de corto plazo del sistema ha bajado hasta 1.5 $/Mwh del valor promedio de 10 $/Mwh antes de la emergencia.

Adicionalmente, los reducidos flujos por algunas de las líneas de transmisión están causando que se presenten sobretensiones en algunas zonas del sistema eléctrico, lo que requiere que constantemente se estén tomado medidas operativas para controlar esas sobre tensiones.
Desde el punto de vista económico, los ingresos de las empresas eléctricas se verán reducidos no solamente por menores ventas sino por la morosidad que se han presentado en los consumidores finales que seguramente va a producir un rompimiento de la cadena de pagos de distribuidor a generador, de generador a sus proveedores y a transmisores e ingresos garantizados.

¿Cuál es el escenario que contempla para el sistema eléctrico en el corto, mediano y largo plazo?

En el corto plazo, la situación descrita en la pregunta anterior se mantendrá mientras dure la paralización de actividades económicas y, seguramente, se profundizará con el rompimiento de la cadena de pagos.

En el mediano plazo, se espera que la demanda se recupere, pero no en su totalidad; es decir, no volverá a las niveles pre emergencia de inmediato ya que se espera que muchas empresas pequeñas hayan quebrado por la prolongada paralización de actividades. De hecho, se espera que el crecimiento de la demanda del año 2020 sea negativo respecto del 2019.

El largo plazo es muy difícil de avizorar ahora. Dependerá mucho de las medidas que se tomen para la recuperación económica del país.

Fragilidad económica: Una solución sería un cargo adicional pequeño que se pagaría todo el tiempo para generar un fondo de contingencia para ser usado en estos casos. Una especie de seguro. Muy impopular cuando todos los políticos hablan de bajar las tarifas, pero mucho mejor en el largo plazo.

Si bien se ha demostrado la solidez del suministro eléctrico, es necesario que el sector eléctrico deba ser reestructurado y reimaginado para mejorar su capacidad de recuperación ante futuras contingencias. ¿Cuál es la evaluación del COES sobre las capacidades del sistema eléctrico para afrontar contingencias? ¿Cuáles serían las medidas para hacer que nuestro sistema sea más sólido?

Esa pregunta tiene dos facetas: la parte operativa y la parte económica. En lo que respecta a la parte operativa justamente se ha demostrado la solidez del sistema y la capacidad de reacción de las empresas y del COES para adaptarse a la nueva situación sin contingencias importantes para el sistema y manteniendo una adecuada protección para los trabajadores involucrados, propios o de contratistas. Evidentemente, siempre se pueden hacer mejoras, pero para ello hay que resolver el problema económico. Por ejemplo, incrementar el número de personal crítico, operadores que trabajan en turnos para cubrir las 24 horas los 365 días del año; debiéramos tener el doble del personal que tenemos capacitado para esas funciones.

En el caso específico del COES, si bien tenemos dos centros de control, uno principal y otro de respaldo, el segundo opera sin personal solo en disposición de ser usado trasladando al personal del centro de control principal en caso de contingencia. En otros países, los dos centros de control operan con personal permanente y de manera simultánea.

Respecto de la parte económica, se ha demostrado la fragilidad de un sistema que tiene muchos costos fijos que no dependen del consumo y que tienen que ser cancelados por las empresas eléctricas a pesar de no recibir pago de los consumidores finales. Una solución sería un cargo adicional pequeño que se pagaría todo el tiempo para generar un fondo de contingencia para ser usado en estos casos. Una especie de seguro. Muy impopular cuando todos los políticos hablan de bajar las tarifas, pero mucho mejor en el largo plazo.

Ford usará energía renovable en todas sus plantas en 2035, con Europa como bandera

En un comunicado, Ford ha subrayado que ya está utilizando energía eléctrica 100% renovable en todas sus instalaciones en Reino Unido, en su planta de Rumanía y en sus fábricas de Colonia (Alemania), por lo que espera que Europa esté entre las primeras regiones del mundo en ser neutral en cuanto a carbono.

«La neutralidad de carbono busca alcanzar ‘cero emisiones’ de carbono mediante el equilibrio de dichas emisiones con la eliminación del carbono. Para lograr su objetivo, Ford se centrará inicialmente en tres áreas que representan aproximadamente el 95% de sus emisiones de dióxido de carbono (CO2): el uso de vehículos, su base de suministro y las instalaciones de la compañía», ha indicado la firma estadounidense.

Inversión millonaria

Ford ha asegurado que establece el objetivo de 2050 con «plena conciencia» de los desafíos que tiene por delante, incluyendo la aceptación de los clientes, las regulaciones gubernamentales, las condiciones económicas y la disponibilidad de electricidad y combustibles renovables, que sean neutros en carbono.

«Podemos desarrollar y fabricar grandes vehículos, sostener y hacer crecer un negocio fuerte y proteger nuestro planeta al mismo tiempo. De hecho, esos ideales se complementan entre sí», ha apostillado el responsable de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Seguridad de Ford, Bob Holycross.

Estos objetivos se enmarcan dentro de la inversión de más de 11.500 millones de dólares (más de 10.450 millones de euros) en vehículos eléctricos hasta 2022, y se ha comprometido a ofrecer una versión electrificada de todos sus nuevos modelos.

La compañía automovilística Ford se anotó unas pérdidas netas de 1.993 millones de dólares (1.833 millones de euros) durante el primer trimestre de este año, en comparación con los 1.146 millones de dólares (1.054 millones de euros) que ganó en el mismo periodo de 2019, debido a la crisis del coronavirus.

Invertia

Licitarán ocho lotes que producen el 60% del petróleo del Perú

Así lo anunció el presidente de la agencia de hidrocaburos, Seferino Yesquén, en una tensa presentación virtual ante la Comisión de Energía y Minas del Congreso de la República. En suma, el funcionario señaló que la licitación se hará en dos grupos.

Uno, con seis lotes de Piura, cuyos contratos vencen entre diciembre de 2021 y mayo del 2028: I y V(Graña y Montero), VI-VII y X (CNPC), II y XV(Petromont). Y otro con tres lotes localizados en el off-shore y la selva: Z-2B (Savia), 8 (Loreto) y 201 (Ucayali), este último en etapa de exploración.

Se estima que la licitación anunciada por Perú-Petro tendría lugar antes del 21 de diciembre de 2021, fecha en la que expira el contrato más próximo: el del lote I, de Graña y Montero. Los lotes que serán licitados generan cerca del 60% de todo el petróleo producido en el país.

CNPC, ¿único postor?

La licitación internacional es la salida que Perú-Petro ha encontrado al entrampamiento de la nueva Ley Orgánica de Hidrocarburos (LOH), que proponía la extensión de los contratos petroleros hasta por veinte años más.

Anulada esa oportunidad, Perú-Petro tenía solo dos opciones: negociar directamente con los operadores la extensión de sus contratos o licitar los lotes. De acuerdo al abogado experto en hidrocarburos, Alberto Varillas, Perú-Petro alistaba una licitación para julio de este año. La pandemia del COVID-19 trajo abajo esa posibilidad.

Entretanto, se sabe que varios operadores petroleros de Piura, entre ellos GyM y Petromont, habrían intentado negociar la extensión de sus contratos, proponiendo nuevas inversiones y programas de trabajo.

Sin embargo, Peru-Petro les habría negado esa posibilidad, aduciendo que su nueva política de contratación le impide negociar con empresas que no pertenecen al Top 100 (de compañías globales).

La única que cumple con ese requisito es la petrolera china CNPC, operadora de los lotes X y VI-VII. Dado el entorno de precios volátiles del crudo y pandemia generalizada, muchos temen que la licitación internacional anunciada por Perú-Petro no genere competencia alguna.

El único postor lógico para los seis lotes que se ofertarán en Piura sería CNPC, que ya tiene operaciones en la zona.

Participación de Petro-Perú

Yesquén informó también que la estatal petrolera Petro-Perú participaría en el proceso de licitación como socio de los nuevos operadores. “No se ha definido aún los detalles: forma, porcentaje, número de lotes, etc.”, refirió el funcionario.

Precisó que la inclusión de la estatal no tendría que llamar a sorpresa, pues ya participa en otros dos lotes petroleros como socio no-inversionista: el lote 192 y el 64 (con Geopark).

Cabe recordar que el Congreso aprobó, en el 2015, la ley que autoriza a Petro-Perú a operar el lote 192, pero no dice nada sobre otros lotes de hidrocarburos.

La participación de Petro-Perú en otros lotes fue propuesta por Perú-Petro en el predictamen de la malograda nueva Ley Orgánica de Hidrocarburos (LOH). Para ello creó la figura: ‘contrato de participación’, que se añade a las dos modalidades establecidas a la fecha: el contrato de licencia y el contrato de servicios.

¿Qué es un contrato de participación?

Según el predictamen de la LOH (artículo 10, inciso ‘c’), es el contrato celebrado “con el contratista y Petro-Perú, por el cual este obtiene la autorización de explorar y/o explotar hidrocarburos de manera compartida en el área de contrato”.

Y añade: “La contratista privada asume los riesgos y costos en la exploración y desarrollo, los cuales podrán ser recuperados con los ingresos de la producción. El contratista y Petro-Perú pagan una regalía al Estado”.

Esta es la figura que Perú-Petro propone para el ingreso de Petro-Perú a los nueve lotes que serán licitados. ¿Quizás como socio de CNPC en varios de ellos?

El Comercio

Informe de IDL REPORTEROS asegura que el gobierno no está dando las cifras exactas de los muertos por COVID 19

Los muertos que el Gobierno no cuenta

Por IDL-Reporteros.-

Fue el 10 de abril, día 26 del estado de emergencia, cuando, al anunciar la creación de un comando para el levantamiento de cadáveres, el ministro de Salud, Víctor Zamora predijo dónde matará la pandemia en los duros días que enfrentamos hoy: “Un grupo [de ciudadanos] va a morir en el hospital; otro, en la calle, en albergues o en sus casas”.

Pero, ¿sabemos realmente cuántos fallecidos por COVID-19 hay en el Perú? Mientras el Minsa, hasta el 27 de abril, calcula 782 fallecidos por COVID-19 a nivel nacional, IDL-Reporteros comprobó —al analizar los registros de los crematorios que más cadáveres incineran en Lima y Callao— que la cifra de muertos del Gobierno es muy inferior a la cantidad de ciudadanos que, luego de morir en un hospital o clínica, en su casa o en la calle, y ser cremados como casos COVID-19, vuelven a sus familias como ceniza.

El subregistro de muertos

Mortuorio del Hospital de Emergencias de Villa El Salvador. Viernes 23 de abril, 11pm. (Foto: Omar Lucas)

Así, para verificar la magnitud de dicho subregistro, IDL-R contrastó el reporte de fallecidos de la Sala Situacional COVID. La fecha de corte de la comparación fue el 24 de abril, cuando la cifra oficial fue de 290 muertos por COVID-19 en Lima y 40 en el Callao, y 634 a nivel nacional.

Luego comparamos esos datos con el registro de Piedrangel, el crematorio que más fallecidos por COVID-19 recoge e incinera en Lima y Callao. Entre el 20 de marzo y el 20 de abril, este crematorio —ubicado en el cementerio PNP Santa Rosa, en Chorrillos— incineró 1,005 cadáveres entre confirmados y sospechosos de COVID-19, en Lima y Callao: 818 murieron en un centro público de salud, 16 en hospitales de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, 153 en un domicilio o en la vía pública, 16 en centros privados de salud, y 2 en prisión.

Desde la fecha en que Piedrangel incineró al primer peruano que falleció en su casa por coronavirus, el 19 de marzo, —un hombre de 69 años, que murió solo en su departamento de Miraflores—, los tres hornos de este crematorio incineraban entre 15 y 18 cadáveres a diario. Desde el 16 de abril, sin embargo, comenzaron a cremar entre 45 y 50 cuerpos cada día.

“Tenemos las dos cámaras llenas”, dijo a IDL-R Henry Gonzáles, gerente general de Piedrangel, quien entre el 20 y 24 de abril había contabilizado más de 300 muertos. “No hemos recibido cadáveres desde el sábado. Los mortuorios de los hospitales deben estar rebalsados de cadáveres. La semana que viene y las dos posteriores serán las más críticas”. Por eso, esta semana, que se supone es cuando más enfermos de COVID-19 fallecerán en casas, calles y hospitales, Piedrangel tiene planificado instalar de dos a cuatro hornos más para poder cubrir el servicio.

A su vez, la funeraria Campo Fe cremó 68 fallecidos sospechosos y confirmados de Lima y Callao, según sus registros actualizados al 23 de abril. Constante Castillo, jefe de operaciones de dicha funeraria, indicó a IDL-R que “la empresa donó 100 cremaciones al Estado. Hasta este momento se han usado 44 donaciones. Hemos tenido 24 cremaciones por COVID-19, de nuestros clientes particulares”.

Así que, al sumar los fallecidos registrados por Piedrangel y Campo Fe, se obtiene un total de 1,073 muertos por COVID-19 solo en Lima y Callao: el triple de lo reportado por el Minsa en estas regiones, y mucho mayor a la cifra de muertos registrados en todo el país.
El análisis comparativo de las cifras oficiales y las empresas funerarias, pueden consultarse en el siguiente gráfico:

Fuentes: Registro de la Sala Situacional de COVID-19 del Minsa actualizado al 24 de abril; el registro de fallecidos cremados por COVID -19 o sospecha de COVID-19 del crematorio Piedrangel, del cementerio Santa Rosa, hasta el 20 de abril; y el registro de fallecidos cremados por COVID-19 o sospecha de COVID-19 de la funeraria Campo Fe hasta el 23 de abril.

Vale la pena destacar la enorme diferencia entre los datos del crematorio Piedrangel y el Minsa respecto a la cantidad de personas que murieron en la vía pública o en una vivienda. Mientras que Piedrangel cremó a 153 personas fallecidas que fueron recogidas en la calle o en un domicilio, el Minsa solo registra a siete fallecidos en esa condición.

Otro dato relevante: Campo Fe cremó 30 cadáveres procedentes del Hospital Guillermo Kaelin, en Villa María del Triunfo, como parte de la donación que hizo la compañía al Estado para cremar fallecidos en el contexto del COVID-19. Sin embargo, este hospital no figura en los registros del Minsa como uno de los centros públicos de salud que han tenido fallecidos por Covid-19.

La funeraria Mapfre, a su vez, que tiene cinco camposantos en Lima, Huachipa, Piura, Ica, Chincha y Pisco, también ha sepultado y cremado fallecidos con diagnóstico positivo de COVID-19 o con la probabilidad de haberlo tenido. De acuerdo con información entregada por la compañía, “hasta el 23 de abril, se han atendido 124 casos: 86 casos confirmados y 38 sospechosos. Se ha usado cremaciones o sepultura. En el marco de la ley y en cuanto esta lo permite, la familia ha decidido por uno de los procedimientos”.

Cifras que no cuadran

Mortuorio del Hospital Nacional Hipólito Unanue. Jueves 23 de abril, 12:30 pm. (Foto: Omar Lucas)

IDL-R también pudo comprobar que existe una diferencia marcada entre el conteo de fallecidos del Gobierno y el que refleja las páginas de los registros de fallecidos de dos hospitales públicos de Lima: el Hipólito Unanue (El Agustino), y el Arzobispo Loayza, (Cercado de Lima).
Las páginas del registro del mortuorio del Unanue indican que, desde el 26 de marzo hasta el 24 de abril, fallecieron 70 personas en las zonas acondicionadas para la atención de pacientes COVID-19. La mayoría de ellos, fallecidos en las áreas de Emergencias o en los pabellones D2 y D1, destinados a casos confirmados y sospechosos. Sin embargo, el registro oficial del Minsa, actualizado hasta el 24 de abril, solo contaba 12 muertos.

A Flourish chart

Otro caso similar lo encontramos en el Hospital Nacional Arzobispo Loayza, uno de los más importantes y antiguos del país. De acuerdo a los registros del mortuorio y a los certificados de defunción, solo entre el 14 y 20 de abril (sin contar el 16), el Loayza consignó 21 muertos clasificados como “Cadáver COVID-19”. En 20 de estos casos se especificaba que habían muerto por COVID-19 o por alguna enfermedad relacionada al COVID-19, en el espacio de “diagnóstico” de la ficha Sin embargo, hasta el 24 de abril, el Minsa solo contaba 10 muertos en este hospital.

La diferencia entre las cifras oficiales y las que registran los hospitales y crematorios llama poderosamente la atención, y revelan, como mínimo, una profunda negligencia del Gobierno en la compilación de los datos de los fallecidos por la pandemia.

Pero, ¿a qué se debe este subregistro? ¿El Minsa incluye en su conteo oficial de muertos por COVID-19 solo a los casos confirmados? ¿Y los casos sospechosos?
En busca de explicaciones, IDL-R conversó con Óscar Ugarte, jefe de Operaciones de Essalud y miembro del Comando COVID-19. Dijo que “de acuerdo a la norma, los fallecidos sospechosos se consideran como casos confirmados. En principio no eran [contabilizados], pero en determinado momento se modificó, porque pasó a predominar la sintomatología, el cuadro clínico”.
Otro experto consultado fue el epidemiólogo César Cárcamo, miembro del grupo Prospectiva Covid, que asesora al presidente Martín Vizcarra y al ministro de Salud, Víctor Zamora. Cárcamo dijo a IDL-R que no sabía si el Minsa incluía o no a los sospechosos por COVID-19 en su registro oficial.
“Sé que al principio no los incluía, a la fecha no lo sé”, dijo Cárcamo. “Hace unas dos semanas hemos solicitado que incluyan a los sospechosos. ¿La razón? Las pruebas pueden dar falsos negativos y porque estamos en una pandemia que va a afectar a muchísima gente, y probablemente una persona que muera con fiebre es porque tenía COVID-19. Entonces hemos pedido estadísticas, incluyendo esos casos”.

César Cárcamo y Óscar Ugarte. (Fotos: Grupo El Comercio)

Sobre la metodología del registro de muertos, Cárcamo ensayó también una explicación: “En el certificado de defunción se pone un código de covid sin confirmación y nosotros lo contamos como covid. El CDC espera que salgan los resultados y los agregan a la cuenta. Si les hacen la prueba y sale positiva, aparece en las cuentas un poco tarde, pero llega. Lo que hay ahí es un retraso con el reporte. Los problemas son otros, de personas que pueden tener la prueba negativa teniendo COVID-19. Tienen los síntomas, pero tienen la prueba negativa. Y nosotros asumimos que esa persona sí tiene covid. En ese caso sí hay un subregistro. Y luego están las otras personas que fallecieron y nunca les hicieron la prueba y también queda como subregistro. Entonces las estadísticas del CDC son estrictas, pero en las otras estadísticas que nosotros sacamos a partir de los certificados de defunción sí aparecen, solo por el diagnóstico clínico”.

Esas “otras estadísticas” a las que se refiere Cárcamo, son las del Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef). “Ellos reciben diariamente el certificado de defunción electrónico. El mismo día que muere ya aparece en la base de datos. Esto funciona bien en Lima y en algunas ciudades grandes. En algunas no funciona, como en Lambayeque. Captura más o menos el 70% de las muertes a nivel nacional, y en Lima debe ser como el 80%”.

Según Cárcamo, ese sistema no tiene el retraso de los dos o tres días que tiene la prueba molecular (PCR) y tampoco el problema de falsos negativos o personas a las que no le hicieron dicha prueba.

“Ahí están todas las personas que fallecen y ahí podemos separar a las que tiene causa de muerte de COVID-19”, sostiene el experto. “Nosotros usamos los dos registros. Uno es más sensible y menos específico y el otro es más específico y menos sensible. Nosotros estamos vigilando los dos. La verdad está en medio. No tenemos un registro perfecto”.

Para tener explicaciones más precisas, IDL-R también buscó, durante varios días, una entrevista con Manuel Loayza, director general del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC), la institución que compila y procesa los datos que se publican en la Sala Situacional COVID-19. También buscamos a la viceministra de Salud Pública, Nancy Zerpa; y a la jefa del comando COVID-19, Pilar Mazzetti, para que pudieran explicar cómo funciona el sistema de recolección, verificación y sistematización de los datos de fallecidos con diagnóstico positivo o con sospecha de haber tenido coronavirus.

Pero, en lugar de respuesta, solo hubo de parte de ellos un silencio sepulcral.

Al cierre de esta edición, IDL-R pudo contactar al ministro de Salud, Víctor Zamora, quien ofreció contestar, luego de su presentación ante el Congreso este martes 28, las preguntas que le hizo esta publicación sobre las diferencias entre las cifras oficiales y las que registran los hospitales, las funerarias y los crematorios.

Publicado el martes 28 de abril, 2020 a las 2:01 | RSS 2.0.
Última actualización el martes 28 de abril, 2020 a las 3:04

 

 

Los beneficios del Gas Natural como combustible de vehículos de carga pesada y transporte masivo de pasajeros

El Gas Natural (GN), utilizado como Gas Natural Vehicular (GNV) o como Gas Natural Licuefactado (GNL) tiene a nivel internacional una amplia y difundida utilización como sustituto del diésel y las gasolinas utilizados como fuente de energía para la operación de vehículos de carga pesada y trasporte masivo de pasajeros, tanto en áreas metropolitanas como para viajes interprovinciales. El GNL es gas natural que ha sido sometido a un proceso de enfriamiento a la presión atmosférica para convertirse en líquido, lo que permite reducir su volumen para su posterior almacenamiento, transporte y/o comercialización. El GN tiene bajos niveles de contaminación comparado con el diésel o las gasolinas. Debido a la inmovilización obligatoria de la población a nivel mundial y en el Perú debido a la pandemia que hoy azota el mundo, hemos podido apreciar una mejora en el medio ambiente debido a la disminución del transporte de carga y pasajeros gran consumidor de combustibles contaminantes como el Diesel.

El 45% del consumo de energía en el Perú corresponde al sector Transportes y el 74% del Petróleo consumido en el año 2017 fue importado, vulnerando así la seguridad energética del país por la alta dependencia de fuentes externas para el suministro de combustibles para el desarrollo del país. El Perú cuenta con importantes reservas de GN, según el Ministerio de Energía y Minas (MINEM) hay 10.604 TCF de reservas probadas y de 14.123 TCF de reservas probadas, probables y posibles al 2018, existencias que luego de 16 años de explotación del GN de Camisea permiten contar con 25 años adicionales de un combustible con el menor índice de nocividad, de origen nacional y a precios muy por debajo del precio internacional.

De acuerdo a los registros del MTC el N° de vehículos de pasajeros y carga con domicilio fiscal registrado en Lima Metropolitana en el ámbito urbano y nacional a noviembre de 2018 es 119,426, 20% de los cuáles corresponde a vehículos de transporte de pasajeros urbano y nacional y 80% a vehículos de carga. Únicamente 4,000 vehículos (3.3 %) de este total utilizan GNV, de los cuales alrededor de 3,200 son de transporte urbano.

Por lo expuesto podemos afirmar que hay un gran potencial para cambiar la matriz energética de estos vehículos a GN, sin embargo se requiere intervención de los entes normativos tanto del sector transportes como del sector energía que establezcan incentivos que permitan masificar el uso del GN en el transporte de pasajeros y de mercancías. Básicamente se requiera la creación de fondos de garantía que impacten en la reducción de tasas de interés financiero, programas para incentivar la importación de motores y tanques de combustible, vehículos nuevos dedicados a gas. (GNC/GNL/Híbridos a gas), así como para la implementación de patios y talleres y los surtidores de carga rápida de gas natural. La oportunidad para las acciones propuestas se da con el Fondo de Inclusión Social Energético FISE, que hoy bajo administración del Minem se propone masificar el uso de GN, con dichos recursos se puede apoyar el cambio de matriz energética hacia el GNV y GNL. Se propone crear un fondo revolvente que otorgue préstamos a las empresas que podrán ser repagados. Paralelamente se deben aprobar exigencias técnicas y de seguridad para el uso vehicular del GLP de forma similar a las existentes en el GNV. Se debe promover el ingreso de nuevas unidades al transporte público metropolitano otorgando un puntaje adicional a las empresas que propongan vehículos a GNV.

Promover normas para la utilización masiva del GNL en el transporte a larga distancia, es una tarea pendiente del MINEM.

La Municipalidad de Lima podría exonerar del cumplimiento de las restricciones de circulación vehicular (pico y placa) a los vehículos que usen GNV ó GNL.

Las flotas de vehículos adquiridos para uso oficial de las entidades públicas deberán utilizar este tipo de combustible.

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[1] MINEM (2018). Balance Nacional de Energía 2016.

Covid-19: Pandemia acelerará la transformación digital de la minería en el Perú

Multinacional ABB avizora una mayor demanda de soluciones digitales por parte de las empresas mineras.

Por vez primera en la historia republicana, las minas del país han dejado de producir al unísono. Atendiendo los requerimientos del gobierno, los productores mineros han reducido su personal de campo al mínimo indispensable para atajar la expansión del Covid-19 y preservar su infraestructura.

De este modo, el 75% de la fuerza laboral minera ha sido desmovilizada, aunque no sin dificultades. De acuerdo al Instituto de Ingenieros de Minas del Perú, la cuarentena ha dejado a las minas sin insumos claves para asegurar la estabilidad de los socavones (en el caso de las operaciones subterráneas) y los componentes ambientales (relaveras).

Sin embargo, el panorama sería más gris para la minería si esta no hubiera emprendido ya el camino de la digitalización.

“La cuarentena habría sido muy contraproducente para el sector minero si esta hubiera ocurrido 4 o 5 años atrás (cuando no disponía de herramientas digitales), pues le impediría ver y monitorear información relevante a cientos de kilómetros de distancia”, explica Álvaro Castro, gerente de línea de sistemas de control y líder digital de ABB, proveedor global de soluciones tecnológicas.

En efecto, la digitalización posibilita que las empresas mineras puedan realizar operaciones remotas, incluyendo el manejo de plantas concentradoras, desde sus oficinas corporativas.

MINAS A CONTROL REMOTO

Es el caso de Minera Chinalco, que opera todos los componentes principales de su mina Toromocho (Junín), localizada a cientos de kilómetros de Lima, desde sus oficinas en Surco.

El productor cuprífero recurrió hace unos años a ABB para obtener una solución a las continuas interrupciones logísticas provocadas por los huaicos en la sierra central.

La respuesta fue una sala de control remoto, que hoy le permite “arrancar la planta, operarla, pararla y ver el estado de sus procesos (…) y que ahora les está sirviendo muchísimo”, señala Castro.

Chinalco es la única empresa minera con un centro de control remoto que centraliza todas las operaciones. Pero la crisis por el Covid-19, está promoviendo que otras a sigan el ejemplo.
De acuerdo a Castro, Southern Copper desea repetir la experiencia en su mina Toquepala (Tacna), que se convertiría en el centro de control remoto de todas sus operaciones en Perú.

Y, del mismo modo, otras empresas como Nexa Resources, Hochschild, Buenaventura y Gold Fields. “Es posible que esto se vuelva urgente ahora”, señala el especialista de ABB.

MINERÍA EN LA NUBE

Pero no solo se trata del manejo remoto de operaciones. Las empresas tecnológicas están desarrollando e implementando otras soluciones digitales y de automatización para la minería, como robots que monitorean fajas transportadoras, camiones con brazos robóticos para colocar cargas explosivas y soluciones en la nube (cloud).

Fuente: El Comercio

El COVID-19 obstaculiza proyectos de petróleo y gas en economías emergentes

Según GlobalData, una empresa líder de datos y análisis, Los proyectos en curso en toda la industria probablemente se verán afectados, lo que podría poner aún más estrés en la economía global.

Uno de los efectos inmediatos de la pandemia del coronavirus (COVID-19) en la industria del petróleo y el gas ha sido un exceso global de suministro de petróleo crudo en medio de una demanda ya débil, lo que resulta en una caída significativa en los precios del petróleo.

OIL & GAS
Almacenamiento de crudo en este momento de crisis


El informe de la compañía: ‘Impacto de COVID-19 en las economías emergentes’ analiza el efecto del brote de COVID-19 en la industria del petróleo y el gas en las economías emergentes, con China como punto focal. Como resultado de los bloqueos en provincias clave, la producción industrial en el país se ha desacelerado. Esto, a su vez, ha llevado a una disminución de la demanda de productos derivados del petróleo.
Las compañías petroleras nacionales (NOC) de China, PetroChina y CNOOC, también han reducido la producción de refinerías debido a la escasez de mano de obra. En febrero de 2020, las refinerías estatales de China anunciaron un recorte en el rendimiento de refinación de 940,000 bpd para dicho mes.
Ravindra Puranik, analista de petróleo y gas de GlobalData, comenta: “China tiene alrededor de 190 refinerías activas, de las cuales tres refinerías activas están situadas en la provincia china de Hubei. El bloqueo en Hubei probablemente afectará el rendimiento de estas refinerías, que representan alrededor del 2.2% de la capacidad total de refinación china a marzo de 2020.
«Las otras provincias afectadas por COVID-19 en China, adyacente a la provincia de Hubei, incluyen Zhejiang, Guangdong, Henan, Hunan, Anhui y Jiangxi. Estas provincias representan otro 25% de la capacidad total de refinación de China. Sin embargo, no está claro cuál será el alcance del impacto de COVID-19 en la producción de refinerías en estas provincias”, agregó.

OIL & GAS
El shale estadounidense es materia de seguridad nacional y su bancarrota no es una opción}


Las empresas chinas también han invertido en el sector del petróleo y el gas en varios otros mercados emergentes, especialmente Rusia, Brasil, Nigeria y México. Estos países también pueden presenciar una disminución en sus ingresos de petróleo y gas debido al consumo de energía vacilante en China y la propagación posterior de la enfermedad en diferentes partes del mundo.
Las empresas chinas han colaborado con las empresas rusas de petróleo y gas en varios proyectos clave en los últimos tiempos, particularmente en la región del Ártico. Los que están en construcción, como el terminal de licuefacción Arctic-2 LNG, pueden verse obstaculizados. Brasil y Nigeria también exportan volúmenes significativos de su producción de petróleo crudo a China, que probablemente caerán en el corto plazo.
Puranik agrega: «India es uno de los beneficiarios de los bajos precios del petróleo debido al brote de COVID-19. Tras la cancelación por parte de China de algunas importaciones de petróleo crudo por fuerza mayor, salió a la luz una disponibilidad de crudo de alta ley de las regiones mediterráneas y latinoamericanas. Las compañías de refinación como Bharat Petroleum Corporation Limited (BPCL) en India lograron capitalizar esta disponibilidad para comprar petróleo crudo de estas partidas varadas a tasas de descuento”.

Fuente: WORLD ENERGY TRADE

COVIDMIN 2020: Primer Congreso Virtual Mundial de Minería ¡y en español!

COVIDMIN 2020 es un congreso virtual sobre la Innovación y Negocios Mineros en la Era del Coronavirus.

El confinamiento debido al Covid-19 ha retrasado todos los congresos mineros presenciales este año y por ello COVIDMIN se presenta como la mejor opción para ayudar a superar este reto.

• Fecha del Congreso y Feria Virtual: 26, 27 y 28 de mayo de 2020
• Organizador: Observatorio para la Minería y las Energías Limpias – REMIO, fundado en 2016 y con 1,800 miembros de los cinco continentes.
• Objetivo del Congreso: Contribuir a superar la pandemia sanitaria y económica, desarrollando una minería climática moderna y sustentable, ayudando a superar las brechas de innovación, mediante la participación en una red de conocimiento abierto y colaborativo.
COVIDMIN consta de tres partes:
 43 Conferencias, 2 Paneles y 10 Master Clases
 Feria Exposición: stand virtuales donde ofrecer productos, proyectos, servicios y charlas técnicas y comenzar a cerrar acuerdos.
 Plataforma de emparejamiento profesional bilateral con posibilidad de video chat 1:1 y soportado sobre Inteligencia Artificial.
Entre los conferencistas destacados del Covidmin estarán:
 Carlos Herrera Descalzi, Decano del Colegio de Ingenieros del Perú
 Fran Chuan, Experto Mundial en Innovación – Fundador de Dicere Global
 Jorge Cantallops – Director de Estudios y Políticas Públicas – Cochilco
 Ignacio Agramunt – Gerente de Innovación de Minas Buenaventura.
 Manuel Viera – Presidente de la Cámara Minera de Chile.
 Fernando Luccini – Presidente corporativo de Alta Ley
 Eduardo Valente – Líder Minería y Energía de EY Chile.

Se tratarán 10 temáticas: Minería en la Era Coronavirus, Automatización y Digitalización; Innovación y Políticas; Inclusión y Comunidades; Eficiencia Energética y Energías Limpias; Seguridad y Salud Ocupacional; Huella de Carbono, Agua y Energía; Gestión Hídrica; Comercialización y Gestión de Compras; Gestión de Riesgos y Finanzas.

Patrocinan COVIDMIN: el Colegio de Ingenieros del Perú, el Colegio de Ingenieros del Chile, la Asociación de Ingenieros de Minas de Ecuador, El Instituto de Ingenieros de Minas de Chile, la Agencia de Sostenibilidad Energética, la Agencia alemana de desarrollo GIZ, Alta Ley, la Cámara Minera y la Red de Ingenieras de Chile.

Si usted, es del tipo de personas que, a pesar del confinamiento COVID-19, desea:
• Tener control sobre los acontecimientos del momento minero,
• Ampliar su red de contactos profesionales,
• Capacitarse con expertos internacionales,
• Descubrir nuevos productos, proyectos y servicios de una Feria Virtual,
• Entrevistarse en video PRIVADO con cualquier asistente, orador, etc.
• Ingresar Gratis a escuchar las presentaciones (Paquete Litio)
• Tener acceso a las presentaciones y videos (Paquete Cobre de 9 USD).
• Tener un Stand Virtual de su empresa y acceso a todo el congreso (Paquete Plata 99 USD)

Entonces, COVIDMIN, es el lugar adecuado para usted.
Apúntese a descubrir el nuevo universo de los congresos y ferias virtuales.
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Dirigirse a https://covidmin.org/litio-landing/ para obtener una entrada gratuita a los primeros 150 inscritos de Energía y Negocios. Solo indique el número 100 en el casillero de NOTAS DEL PEDIDO. Podrá aprovechar todo este conocimiento durante un año.

A partir del 13 de abril, el reinicio de la actividades sería en tres etapas y por sectores siendo el sector manufactura uno de los primeros en reactivarse.

Reinicio de actividades del 13 de abril sería por sectores y en tres etapas tras finalizar la cuarentena

Además del planteamiento por etapas y sectores, existe la posibilidad de una reactivación económica diferenciada por regiones, sostuvo la ministra de la Producción, Rocío Barrios.

La emergencia nacional (cuarentena) decretada por el Gobierno para frenar el coronavirus (Covid-19) termina el 12 de abril, pero eso no significa que al día siguiente todo el país regrese al trabajo. Según la ministra de la Producción, Rocío Barrios, la reinserción será progresiva.

“Se propone una apertura gradual e incremental, que será evaluada progresivamente, conforme veamos cómo se desarrolla la parte de salud”, apuntó en entrevista con “Agenda Política”.

Reveló que uno de los criterios que se baraja para la reinserción de los sectores productivos son aquellas actividades que generen mayor valor agregado a la economía nacional, como la agroindustria, las bebidas no alcohólicas, la manufactura o el sector textil.

Un segundo criterio son las actividades económicas que más aportan al fisco, lo que permitiría generar ingresos al Estado. También se evalúa dinamizar clústeres productivos.

Por último, mencionó como criterios adicionales la cantidad de trabajadores y los protocolos de salud y seguridad de las compañías.

Etapas

La ministra indicó que la reactivación de la actividad económica debe implementarse por etapas.

“En una primera etapa ingresarán aquellas empresas que más aporten, con mayor valor agregado; actividades conexas a las ya actualmente exceptuadas”, agregó.

Explicó que la segunda etapa iría de la mano con el regreso a clases en todos los niveles de educación. Es decir, sectores productivos que acompañen al sector educativo.

Al final, en una tercera etapa, ingresarán las actividades económicas vinculadas al entretenimiento.

“Tenemos que trabajar protocolos para estas actividades productivas y cómo se irán insertando en cuanto a capacidad de aforo, y la seguridad que deben implementar”, puntualizó.

Regiones

Además del planteamiento por etapas y sectores, existe la posibilidad de una reactivación económica diferenciada por regiones.

“Es una posibilidad que no descartamos. Las medidas de restricción actuales tienen una mirada diferencial a aquellas regiones con menor contagio. Lo tendremos en cuenta y se evaluará esta semana”, anotó Barrios.

Fuente: Diario Gestión