Brendan Oviedo, presidente de la Sociedad Peruana de Energías Renovables (SPR), advierte que si el Estado Peruano mantiene su posición de considerar a los hidrocarburos como única opción para satisfacer la demanda eléctrica a largo plazo, se limitará el desarrollo de proyectos renovables y se postergará la urgente reforma del sistema eléctrico peruano.

¿Cuál ha sido el impacto del COVID-19 en el desarrollo de las energías renovables en el Perú?
El impacto del COVID-19 en el sector eléctrico peruano se ha reflejado en una contracción de la demanda eléctrica de aproximadamente 30%. Dicha contracción ha resultado en una mayor participación en el consumo eléctrico nacional de electricidad generada con recursos energéticos renovables (“RER”). Sin embargo, consideramos que conforme se vaya reactivando la economía, dicha participación retornará a niveles pre-COVID-19, y posiblemente durante algún tiempo, contaremos con precios bajos de diésel que puedan justificar decisiones (erróneas y cortoplacistas) de incrementar el uso de dicho recurso para generación eléctrica. Adicionalmente, recordemos que desde 2014 no se conducen licitaciones de contratación de energía renovable y que el reconocimiento de potencia firme aprobado por OSINERGMIN, de facto excluyó a la tecnología solar al limitar su reconocimiento a un periodo donde no hay radiación solar. En ese contexto, el desarrollo de nuevos proyectos de generación con RER sigue adoleciendo de los mismos problemas que aquejaban su desarrollo pre-COVID-19, adicionando a ello, la posible justificación económica para un mayor consumo de diésel. El COVID-19 puede limitar el desarrollo de nuevos proyectos renovables en el Perú, en caso el Estado Peruano mantenga su posición de no promocionar la generación con RER y postergar la fundamentalmente necesaria planificación energética, optando por continuar considerando a los hidrocarburos como la única solución de largo plazo para satisfacer la demanda eléctrica.

Si bien se había reconocido la potencia firme a las eólicas, con la actual crisis, ¿el proceso de aceptación de las renovables en nuestro sistema eléctrico podría tener un retraso importante? ¿Cuál es la evaluación que hace la SPR sobre las medidas a tomar para asegurar un sistema eléctrico con una mayor presencia de los recursos renovables no convencionales?
El reconocimiento de potencia ha marcado un hito importante en la promoción de generación con RER, sin embargo, por sí solo no va a marcar un cambio de dirección del sector eléctrico hacia la sostenibilidad de este. En la SPR consideramos que se debe reactivar el proceso de planificación energética de mediano y largo plazo, con objetivos claros cuyo cumplimiento permita lograr en el mediano y largo plazo, la independencia de recursos energéticos externos, la reducción de la dependencia de recursos energéticos finitos, la transición hacia la masificación del uso generación con RER a toda escala, el autoconsumo, entre otros.

En los distintos seminarios web que se han dado en las últimas semanas, se tiende a coincidir que el sistema eléctrico peruano debe ser reestructurado y reimaginado para mejorar su capacidad de recuperación ante futuras contingencias. ¿Considera posible tal r eestructuración? ¿Qué papel debe cumplir las energías renovables?
Cualquier reestructuración del sistema eléctrico peruano es posible. Lo que viene limitando la tan ansiada reforma es la falta de voluntad política. Es necesario conducir un proceso serio, con objetivos definidos que permitan claridad de la regulación que debe aprobarse para cumplirlos. Lo increíble, es que dichos objetivos los podemos encontrar en la Política Energética Nacional del Perú 2010-2040, aprobado por Decreto Supremo 064-2010-EM, la cual sin perjuicio que debe ser actualizada, ya identifica como objetivos de política, entre otros, el diversificar la matriz energética con énfasis en las fuentes renovables (objetivo 1), desarrollar un sector energético con mínimo impacto ambiental y bajas emisiones de carbono en un marco de desarrollo sostenible (objetivo 6). En decir, hace 10 años, ya se había dispuesto el rol predominante de la participación de la generación con RER en nuestra matriz energética, rol que debe mantenerse en la actualización de la política energética y en la planificación que conlleve su implementación.