Anuncios, dudas y verdades sobre el gasoducto sur del Perú

El presidente de la República, Martín Vizcarra, señaló que para su gobierno el gasoducto sigue siendo una prioridad y por eso se está trabajando para su relanzamiento.

El proyecto del gasoducto al sur, hoy llamado Sistema Integrado de Transporte de Gas (SIT-Gas), consiste en llevar más de 1 000 kilómetros de tuberías que deben partir de la planta Las Malvinas de Camisea, en la selva del Cusco, hasta llegar a otras regiones del sur, cruzando la difícil geografía de los Andes y desembocando en la costa del Pacífico.

Su implementación es de gran importancia porque garantiza la seguridad energética y el desarrollo de las industrias en las regiones del sur como Cusco, Puno, Moquegua, Apurímac, Arequipa, Tacna, y porque, como bien sabemos, pondrá fin a la increíble paradoja de que el gas natural no llegue al lugar de donde sale (hablamos del gas que proviene de Camisea, en Cusco).

En las últimas semanas, autoridades del gobierno, encabezados por el presidente Martín Vizcarra y el ministro del MEN, Francisco Ísmodes, han dado nuevos anuncios acerca del futuro de este proyecto. Han asegurado que su nueva licitación se daría en el año 2021 y que, en el mejor de los casos, el primer tramo del proyecto que llegaría hasta Anta, en Cusco, culminaría en el año 2022.

El segundo llegaría desde Anta hasta Ilo, en la región Moquegua.

Hay que acotar que as obras tienen un avance integral del 30%, con varios kilometros de tubería bajo tierra y muchos otros, así como maquinaría y demás, custodiados por una empresa que gana por ese mantenimiento US$ 46,8 millones al año.

A espera del estudio definitivo

Sin embargo, el proyecto depende de asunto técnicos, legales y económicos que hasta ahora han sido su principal traba. Por un lado, el consorcio que lideraba Odebrecht exige que el Estado peruano le reconozca las inversiones realizadas hasta la fecha que caducó el contrato (enero del 2017).

Por ello, durante su estancia en Moquegua el 24 de mayo, el presidente de la república anunció que el Gobierno busca separar la parte legal de las parte económica y técnica de este megaproyecto energético, con el objetivo de ser nuevamente licitado.

En la parte técnica el principal retraso lo representa el estudio del nuevo trazo del proyecto (la mejora alternativa técnica y económica) encargado a Mott Mac Donald el 19 de abril del 2018. El contrato comprendía la entrega, hasta marzo de 2019, de cuatro informes: Plan de Trabajo, Informe de Diagnóstico y Planteamiento de Alternativas, el Informe de Formulación y el Informe de Evaluación.

Sin embargo, a mayo de este año, la empresa Mott McDonald Limited se ha tardado en la entrega del tercer y cuarto informe -los de la mayor relevancia de acuerdo con el Minem-, lo que ha retrasado la toma de decisiones del Ejecutivo sobre el futuro del SITGAS.

La alternativa boliviana

De manera paralela, el Ejecutivo seguirá con las conversaciones con el gobierno de Bolivia para traer el gas de ese país. Vizcarra mencionó que se evalúa el tema jurídico y si es posible se emitirá un decreto supremo que permita importar el GLP o hidrocarburos del vecino país en beneficio de las familias de regiones del sur.

“Si hay posibilidades, no hay por qué negarse y hay que buscar los mecanismos”, insistió.

Los presidentes de Perú, Martín Vizcarra, y de Bolivia, Evo Morales, se reunieron en Lima el domingo 26 de mayo en el marco de la cumbre de la Comunidad Andina. Allí se tocarían temas relacionados a la venta de gas, entre otros.

Datos:

-El MEM explicó que la construcción del tramo que llega al Nodo Energético del Sur (1.400 MW de potencia) permitirá evitar incrementos en las tarifas eléctricas.

-El proyecto se ejecutará bajo la modalidad de Asociación Pública Privada (APP) cofinanciada, dentro del Sistema Nacional de Programación Multianual y Gestión de Inversiones (Invierte.Pe).