La masificación del gas de Camisea entra en crisis

El gas de Camisea no es competitivo en las regiones. Concesionarios de gas tienen dificultades para operar

La masificación del gas natural no está funcionando fuera de Lima, y posiblemente nunca funcionará, si es que el gobierno persiste en mantener el esquema de masificación vigente.

Tal es la conclusión de un informe sobre competitividad del gas natural en el sur del país, elaborado por la consultora Gas Energy, y que puede ser extrapolado a otras regiones.

De acuerdo a dicho estudio, el gas natural que consumen los comercios e industrias en la concesión de Naturgy (Arequipa, Moquegua y Tacna) es menos competitivo que otros combustibles alternativos.

GLP VS. GAS NATURAL

Así, se tiene que el gas natural empleado en el sector comercial sureño (panaderías, restaurantes) es 15% más caro que el GLP a granel. Y lo mismo ocurre con el gas natural utilizado en procesos industriales, que puede llegar ser hasta 25% menos competitivo.

Pero no solo eso, el estudio también ha identificado que el combustible residual es 7% más barato que el gas natural orientado a procesos industriales.

“No existe ningún ahorro económico del uso del gas natural para comercios e industrias en el sur del país”, apunta Álvaro Ríos, director de Gas Energy.

Lo contrario, sin embargo, ocurre en Lima e Ica, donde el gas natural sí es altamente competitivo en todos los rubros y frente a todos los combustibles alternativos.

¿A qué se debe esta diferencia?

GASODUCTO AL SUR

Gerardo Gómez, CEO de Naturgy Perú, explica que la gran diferencia estriba en que Lima e Ica cuentan con infraestructura de transporte (gasoductos), mientras que el sur del país no.

Debido a ello, su representada debe transportar el gas en camiones cisterna (gasoducto virtual), logística que encarece su precio final.

Esto es particularmente grave para el sector industrial sureño, que debe pagar US$14,5/MBTU por el gas de Camisea, tres veces más que en Lima.

“Para ser competitivos necesitamos una infraestructura adecuada de transporte y un esquema tarifario que compense esta ausencia y permita la aplicación de los subsidios cruzados”, anota Gomez.

Actualmente, Naturgy no puede aplicar subsidios cruzados porque la mayoría de industrias en su concesión prefiere consumir GLP o gas natural comprimido (GNC), más barato, que comercializan empresas con base en Ica.

“Dadas estas circunstancias, la concesión de Naturgy tiene dificultades para seguir operando”, advierte Alvaro Rios.

MASIFICACIÓN EN ENTREDICHO

El gran problema es que no solo Naturgy pasa por este difícil trance. Igual ocurre con Quavii, distribuidor de gas de Camisea en el norte del país.

“La problemática de Quavii es la misma. Y también va a afectar a la nueva concesión (13 ciudades andinas) que lanzará Proinversión (en setiembre)”, apunta Gómez.

Naturgy se viene reuniendo con el Ministerio de Energía y Minas (MEM) para resolver esta problemática.

A ese efecto, está solicitando la implementación de infraestructura de transporte (gasoducto), la ampliación del Fise (Bonogas) a las ciudades del sur y exclusividad para distribuir gas en su concesión.

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