El impacto de la informalidad del GLP en la economía nacional

Más de la mitad del mercado del gas licuado de petróleo es informal. El estado deja de percibir hasta 100 millones de soles en impuestos y los hogares deben pagar altos precios por el balón de gas. En medio de la importancia del GLP como combustible domiciliario y reemplazo del kerosene o la leña, qué hacer para ordenar y masificar su mercado.

De acuerdo con información del viceministro de Hidrocarburos, Eduardo Guevara, se ha identificado 8 problemas principales en el mercado del GLP, entre los cuales figura la informalidad. Una de las medidas de solución que se plantea es la revisión y modificación de la normativa (tanto para incrementar la formalidad y seguridad como para cerrar brechas).

En los últimos años, más del 50% del mercado de gas licuado de petróleo es informal, lo que limita el desarrollo de la industria. Una de las causas de esta informalidad es que el 50% de los balones que circulan para la venta no retornan a la planta para ser sometidos a mantenimiento. Los ilegales usan estos balones y los rellena con menos gas. Otros, cambian las etiquetas y las venden, poniendo en peligro a las familias.

Asimismo, uno de los efectos de la informalidad es el incremento en los precios del balón de GLP que pagan las familias. Y es que según datos de la Sociedad Peruana de Gas Licuado, entre el 10% y 12% del precio que pagan las familias es absorbida por envasadores informales que aprovechan el subsidio del Fondo de Estabilización de Precios de Combustibles para vender el gas a granel y ganar un mayor margen que comercializándolo en balones de GLP.

“El precio del balón de gas no puede bajar cuando los precios internacionales caen porque los informales se llevan entre el 10% y 12% del precio”, sostiene Felipe Cantuarias, presidente de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos.

Por su parte, el presidente de la Sociedad Peruana de Gas Licuado (SPGL), Fernando Cabada, sostiene que «todo depende de la cadena de formalización o la formalización de la misma industria que nos libere de sobrecostos”, para que el precio del balón de gas se reduzca en el mercado peruano. Podría ir desde los 20 céntimos hasta más de 4 soles», agregó Cabada”.

Al respecto, Cabada explica que actualmente en la cadena de distribución ingresan agentes que no cumple con la ley, «que evade impuestos, no cumple con la normativa de seguridad, pero que además, quiere lucrar dependiendo del distrito donde esté. Ese nuevo elemento va a sacarle esos soles a las amas de casa». Además, advierte que el mercado formal de venta y distribución de GLP esté reduciéndose, mientras que los informales así como formales que cometen actos ilegales esté creciendo.

Una de las grandes consecuencias de la informalidad, es que se calcula que hay 90 millones de transacciones anuales de balones y el 50% es informal. Así, el Estado, según cálculos de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos, deja de percibir hasta 100 millones de soles en impuestos y se genera una pérdida de hasta S/ 120 millones por el mal uso del Fondo de Estabilización.