Importar gas boliviano: Por ahora, sólo una declaración de intenciones

Álvaro Ríos, socio director de Gas Energy Latin América (GELA), analiza la noticia del momento: Bolivia puede abastecer de gas natural al sur del Perú. Considera que faltan muchos detalles a precisar y preguntas a responder para lograr concretar este proyecto. Además, enfatiza que hay una diferencia sustancial entre el modelo estatal boliviano de explotación de hidrocarburos y nuestra iniciativa privada. Finalmente, considera importante aclarar una contradicción: Bolivia venderá a un buen precio, y nosotros deseamos un gas barato.

Ha causado un gran impacto la posibilidad de que Bolivia exporte gas natural al sur del Perú. ¿Esta propuesta es viable en el corto o mediano plazo?
El Gasoducto Sur Peruano sigue postergado y las regiones del sur del Perú están buscando suministro de gas natural. Obviamente, hay opciones de abastecimiento en Perú y Bolivia. Lo que tiene Bolivia es una pequeña planta de mini GNL, de diez millones de pies cúbicos de capacidad, ubicada en Santa Cruz, a más de ochocientos kilómetros de distancia. Habrá que hacer los estudios económicos y financieros, determinar quién va a comprar el gas natural, quién se hará cargo de la infraestructura, de las redes, y a qué precio se venderá el gas boliviano. Es algo complejo. Faltan muchos detalles a precisar y preguntas a responder para que esto se concrete: La demanda en el sur del Perú es pequeña, la oferta boliviana está lejana y tiene que llegar por carretera superando una geografía difícil, atravesando la cordillera de los Andes.

Además de analizar el proyecto, hay que ver la realidad de los dos países. El modelo peruano es totalmente distinto al boliviano. En Bolivia es una empresa estatal la que hace todo, y aquí tenemos un modelo privado. ¿Una empresa privada en Perú construirá las redes? ¿O Bolivia las construirá, venderá el gas y hará la distribución? ¿Se puede designar a dedo o tendría que haber una licitación? No lo sé. Hay que analizar bien el marco jurídico peruano. Esto debería ser respondido por los ministros y las partes interesadas. Debería ser ProInversión quien licite el área a un privado porque el Estado no va a tener una empresa distribuidora.

Falta mucho y, por ahora, sólo es una declaración de intenciones de los dos países.

Evo Morales habla de vender su gas natural a buen precio, y aquí se quiere comprar barato.

¿YPFB está en la capacidad de construir la infraestructura necesaria para la exportación al Perú?
No creo que YPFB tenga problemas para hacerlo. Pero, la realidad es que el mercado en el sur del Perú es muy pequeño, y la distancia agrega complejidad. YPFB en Bolivia tendrá que hacer sus números para ver si es un negocio rentable para ellos. Evo Morales habla de vender su gas natural a buen precio, y aquí se quiere comprar barato. Hay dos posiciones enfrentadas, una contradicción. Habría que hacer un modelo de negocio que le funcione a YPFB y a los peruanos, que quieren gas barato.

¿Qué otras alternativas hay para llevar gas natural al sur del Perú?
Para esta área del Perú, mientras no exista el Gasoducto Sur Peruano, se tiene que abastecer con mini GNL, que puede tener varias fuentes de abastecimiento. Una es de Bolivia; la otra, del norte de Chile, donde hay capacidad de suministro. También está Pampa Melchorita y las plantas de licuefacción que se están instalando (se acaba de instalar una en el norte del Perú).

¿Qué podría hacer el Perú? Licitar para determinar quién va a hacer estas redes, la infraestructura, y luego, paralelamente, licitar el suministro, y que compita el norte de Chile, Pampa Melchorita, las reservas de Bolivia y demás para obtener el mejor precio. Eso parecería lo más lógico por ahora. Bolivia sería una posibilidad más de oferta, sin olvidar las diferencias radicales entre el modelo boliviano y el peruano.

Esta coyuntura hace más necesarias una política clara para la promoción del gas natural.
Por supuesto. Deben decidir qué área van a entregar, qué condiciones habrán, qué tipo de usuarios. Y si YPFB de Bolivia puede desarrollar la infraestructura y suministrar el gas, habría que ver el costo.

¿La oferta boliviana no afectaría el Gasoducto Sur Peruano?

No. Se trata de una demanda pequeña. Puede ser visto como un anticipo al Gasoducto Sur Peruano. La idea no es descabellada, pero estamos muy lejos de concretarla, del exitismo que se está manejando.

La idea no es descabellada, pero estamos muy lejos de concretarla, del exitismo que se está manejando.

EL ESTADO Y LA MASIFICACIÓN

Considerando las opciones de suministro de gas natural, ¿es posible iniciar la masificación del gas natural en el Perú?
La masificación en el Perú no la va a hacer posible el sector privado. En esto quiero ser contundente: Para que haya masificación tiene que haber aporte directo del Gobierno, como parte de una política de Estado. Puede hacerse bajo un esquema de costo hundido o recuperar el capital dentro de 20 años. El Estado debe crear la masa crítica. Cuando en el Perú haya 5 millones de usuarios, el mercado se podrá desarrollar solo. Ahora es muy pequeño, y lo vemos con las empresas distribuidoras de gas que languidecen para seguir adelante con sus programas. Incluso Cálidda, que está ubicada en la zona con mayor concentración de usuarios, presenta una cobertura todavía pequeña.

LA NUEVA LEY DE HIDROCARBUROS

¿Considera posible que tengamos este año aprobada la nueva Ley Orgánica de Hidrocarburos?
Es una ley que el Perú necesita. Es imperiosa su aprobación por varios factores. La geología peruana no es la de México, ni Vaca Muerta en Argentina; es una que no es muy favorable. Además, en Perú el estado de derecho no es fuerte, y hay riesgos para los inversionistas (no se puede transportar crudo sin sufrir vandalismos). Finalmente, la producción de petróleo sigue cayendo. Las empresas se van y en quince años se importará mucho más petróleo, o se llegará a importar el cien por ciento. Eso no es bueno para la balanza comercial, y las regiones dejarán de recibir el canon. Para que vengan más empresas son necesarios los incentivos. Es imperioso tener una nueva Ley Orgánica de Hidrocarburos. Si no se la aprueba, en el largo plazo es como dispararse a los pies.

Es imperioso tener una nueva Ley Orgánica de Hidrocarburos. Si no se la aprueba, en el largo plazo es como dispararse a los pies.