Chile: 5 claves sobre la flota de autobuses eléctricos pionera en Latinoamérica

Chile se convertirá en el primer país en América Latina que implementará una red de transporte público eléctrico. Además de autobuses, la apuesta incluye pequeños monopatines, autos, taxis y hasta camiones de minería, que funcionarán con energía limpia.

El país latinoamericano parece liderar la conversión ecológica de la región, y ya ha hecho historia, por ejemplo, con su decisión de prohibir las bolsas de plástico. Estas son algunas de las claves del último hito medioambiental del país del Pacífico.

Será la segunda flota del mundo

La meta es ambiciosa: hay un plan para introducir entre 300 y 500 autobuses eléctricos, de color rojo y blanco, hasta la fecha y unos 11.000 taxistas. “Chile se va a transformar, después de China, en el país con mayor cantidad de autobuses eléctricos en el mundo”, dijo el presidente chileno, Sebastián Piñera.

Otras ciudades de América Latina, como Bogotá, Lima o Ciudad de México, también planean una transición verde en el transporte público. Mientras, en Perú se redujo a cero el impuesto a la importación de vehículos eléctricos y se publica un proyecto de ley para apoyar el uso de estos vehículos en el país; y Colombia ha obtenido licencia para cambiar los autobuses públicos, aunque no se ha detallado qué tipo de motores utilizan, informa Reuters.

Crecerá 10 veces en tres años

Chile pretende aumentar diez veces la cantidad de vehículos en circulación para 2022. La ministra de Energía chilena, Susana Jiménez, dijo a la agencia de noticias que el objetivo es lograr el 40% de los vehículos particulares y el 100% del transporte público para el año 2050.

Su mantenimiento es más barato

El Ministerio de Transportes de Chile dice que los costes de operación y mantenimiento de un bus eléctrico disminuyen en un 70% frente a uno con motor diésel. Santiago tiene una flota de 6.500 buses a combustión actualmente.

Además, si la flota actual de autobuses y taxis de 22 ciudades latinoamericanas fuera reemplazada hoy por vehículos eléctricos, para 2030 se ahorrarían casi 64.000 millones de dólares en combustible y se reducirían 300 millones de toneladas equivalentes de dióxido de carbono, afirma un estudio de la ONU.

200 autobuses fabricados en China

100 autobuses eléctricos fabricados por la china BYD, financiados por la eléctrica Enel y operados por la empresa Metbus, serán los primeros de una flota de 200 que se integrarán al sistema de transporte público de Santiago. El otro centenar de autobuses, financiados por la francesa, están siendo fabricados por la también china Yutong.

La industria también es incipiente en América Latina: sólo se producen y ensamblan autos eléctricos en México y Brasil, que tienen las mayores industrias automotrices de la región, pero a escala muy reducida por ahora.

Ayudas para una transición menos prohibitiva

El coste de un automóvil eléctrico es prohibitivo para la mayoría de la población en un país donde el sueldo mínimo es de unos 420 dólares. Pero los vehículos eléctricos ya tienen algunas ventajas como estar exentos de un impuesto medioambiental y de restricciones en el tránsito. En el caso de los taxis que circulan por las provincias, hay un subsidio que incentiva el cambio de autos a otros más eficientes, aseguró el ministerio de energía.

Fuente:  N+1, ciencia que suma