Aritmética del gas de Camisea. Una transición energética forzada

Por: Alberto Ríos. Consultor Internacional, Especialista en Energías Renovables y Eficiencia Energética.

El 28 de agosto del presente año, en la 16va Conferencia “La Hora del Gas”, Perúpetro presentó la ponencia “Potencial de Reservas Probadas y Probables e Iniciativas para la Promoción de Inversiones”, en la que expuso datos de evolución de las reservas y producción de gas natural en el Perú. Un análisis de la información proporcionada desvela una situación compleja en el Perú en relación al horizonte futuro de explotación de gas natural. Al nivel de consumo local actual de gas natural, el Lote 88 de Camisea podría suministrar energía al sector residencial, industrial, vehicular y de generación eléctrica por un periodo máximo de 22 años, considerando un ligero aumento local de gas natural. En el análisis no se incluye el volumen reservado de gas natural para la exportación ni las reservas descubiertas en el Lote 58 por la compañía china estatal CNPC. Los 2,65 TCF, considerados como reservas probadas, aunque inicialmente se descubrieron 3,9 TCF, en calidad de recursos contingentes, pertenecen a la empresa china CNPC. A día de hoy no existe acuerdo o documento alguno que certifique que el gas del Lote 58 será dedicado al consumo interno, exportación o a la petroquímica. Por otro lado, Perúpetro presenta una evolución de la producción de gas natural, que alcanzaría un punto máximo en el año 2029, es decir, en poco más de 10 años, considerando un significativo aumento de la demanda local de gas en la próxima década. El horizonte de gas natural desvelado por Perúpetro obliga a reflexionar sobre la importancia de elaborar una estrategia nacional de transición energética que permita sustituir el consumo de gas natural en el Perú en menos de 15 años. Una encomiable tarea que deberá abordar la futura generación de peruanos.

Evolución de la Producción Promedio Diaria de Gas Natural

En el año 2004, el gas natural alcanzó la costa peruana. Hasta entonces la producción de gas natural se extraía del Lote 31 en Aguaytía y de algunos lotes del noroeste peruano, asociado a la explotación de petróleo, figura 1. Cronológicamente, el Lote 88, 56 y 57 iniciaron su producción de gas natural en los años 2004, 2010 y 2014, respectivamente. A finales del año 2017, la producción fiscalizada promedio diaria de gas natural en mencionados lotes alcanzó los 638, 416 y 151 millones de pies cúbicos diarios, respectivamente, con un total de 1204 millones de pies cúbicos diarios, MMPCD. Aproximadamente, una producción anual de gas equivalente a 0,44 TCF en el año 2017. Es importante indicar que la capacidad máxima actual de transmisión de gas es de 1540 MMPCD, es decir, una producción máxima anual de 0,56 TCF, expresado de otra forma, existe un margen teórico de 0,12 TCF de incremento de la producción, aproximadamente unos 336 MMPCD.

Figura 1: Evolución de la producción de gas natural entre 1994 y 2017 por lotes y zonas geográficas, Perúpetro.

Por otro lado, la producción promedio diaria de gas natural proveniente de los lotes de Camisea en entre enero y junio de año 2018 fue de 1138,8 MMPCD, es decir, a finales del año 2018, si se mantiene el mismo nivel promedio de producción diaria de gas natural se alcanzará una producción anual de 0,42 TCF, figura 2. Asimismo, se observa que el mayor volumen de producción de gas natural en los lotes de Camisea se alcanzó en el año 2016 con 1304,6 MMPCD, aproximadamente, unos 0,48 TCF de producción total anual. No se puede aclarar si la reducción de la producción experimentada se debe a una reducción del consumo local o una reducción de la producción por cuestiones estrictamente relacionadas al comportamiento geológico de los lotes de Camisea. Es importante indicar, que la máxima producción producción promedio diaria en el Lote 56 se alcanzó en el año 2013, mientras que en el Lote 88 en el año 2016, figura 1.

Figura 2: Evolución de la producción promedio diario de gas natural entre 2008 y junio 2018, Perúpetro.

Finalmente, Perúpetro presentó, en el mencionado evento nacional, la evolución esperada de la producción fiscalizada de gas en un horizonte de 22 años, entre 2018 y 2040, figura 3. Según Perúpetro la producción de gas natural entre 2017 y 2025 se incrementará de 1200 a 1700 MMPCD, coincidiendo con la capacidad esperada del paralizado GSP, 500 MMPCD. Se desestima la comparativamente insignificante producción en el noroeste y Aguaytía, que apenas superaría los 40 MMPCD. Continuando con la evolución de la producción de gas natural, propuesta por Perúpetro, se observa de la figura 3 que, entre 2025 y 2028, la producción se mantendría en 1700 MMPCD, y entre 2028 y 2029, se incrementaría hasta 1900 MMPCD. No se entiende con claridad a que se debe ese consumo plano y ese inesperado incremento de producción de gas a finales de la próxima década que, por cierto, se mantiene plana en 1900 MMPCD, entre 2029 y 2034, gracias a que se consigue poner en producción las reservas probables y posibles existentes. Si el Perú no es capaz de convertir las reservas probables y posibles en producción real, la esperada reducción de producción de gas se iniciaría el año 2030. No obstante, suponiendo que exista esa aportación de las reservas probables y posibles, el año 2034 se inicia una peligrosa pendiente de reducción de la producción de gas natural en el Perú. 6 años después, en el año 2040, Camisea a duras penas podrá suministrar entre 500 y 900 MMPCD al consumo de gas en Lima e Ica y se iniciará un proceso de restricciones de suministro de gas. En resumen, en función de la explotación de las reservas probables y posibles, los problemas con el suministro de gas natural se iniciarían en el año 2037, en menos de 20 años.

Figura 3: Evolución de la producción de gas natural en el Perú entre los años 2004 y 2040, Perúpetro.

Evolución de las Reservas de Gas Natural

Asimismo, Perúpetro presentó información de las reservas y recursos de gas natural existentes en el país a finales del año 2016, figura 4. Según Perúpetro, en el Perú, hay más de 47 TCF en recursos de gas naturales, que se relacionan más al campo de los deseos y sueños fantasiosos, puesto que no se presentan evidencias ni pruebas de exploración y explotación que puedan inducir a suponer la existencia real de esos recursos. Por otro lado, entre reservas probadas, probables y posibles en el Perú se dispone de 19,7 MMPCD a finales del año 2016. En reservas probadas, entendidas como las reservas que realmente se pueden poner en producción y monetizar, el Perú dispone de apenas 16,1 MMPCD. Puesto que entre los años 2017 y 2018, el consumo de gas se estima en aproximadamente 0,9 TCF, las reservas de gas se reducirán a 15,2 TCF a finales del año 2018, considerando que no se realicen nuevos descubrimientos o reajustes burocráticos de las reservas probadas existentes.

Figura 4: Evolución de las reservas y recursos de gas natural en el Perú entre los años 1997 y 2016, Perúpetro.

En la figura 5 se presentan las reservas probadas y probables de gas natural en los Lotes 88, 56, 57 y 58, además, de las reservas 2P existentes en el Lote 31C y en los lotes del noroeste del Perú, de apenas 0,57 TCF, el equivalente al consumo anual de gas natural en el Perú. Las reservas 2P de los Lotes 56 y 57, un total de 4,7 TCF se dedicaran exclusivamente a la exportación, según información de Perúpetro, y el Lote 58, con 2,65 TCF, pertenece la empresa estatal china CNPC, por tanto, pueden disponer de ese gas natural según la voluntad del gobierno chino. Para el cálculo real de los años de suministro restante de gas natural a los consumidores de Lima e Ica a los 10 TCF de reservas 2P se le restan 1,9 TCF de reservas probables, figura 4, y los 0,9 TCF, consumidos entre los años 2017 y 2018. Aproximadamente, restarían tan sólo 8,2 TCF en reservas probadas en el Lote 88 para el consumo interno, sin considerar la exportación que se suministraría de los Lotes 56 y 57. Considerando un consumo promedio diario de 1000 MMPCD en la costa del Perú, en las próximas décadas, el gas del Lote 88 alcanzaría para 22 años, hasta el año 2040, coincidiendo con las predicciones realizadas por Perúpetro.

Figura 5: Reservas probadas y probables de gas natural en el Perú a finales del año 2016, Perúpetro.

Eso sí, ni el Cusco ni Arequipa ni el sur del Perú podrían aprovechar un recurso natural no renovable que permitiría dinamizar la economía de las grandes ciudades del sur en las próximas décadas. La concepción de un nuevo gasoducto, que suministre gas natural a las empresas y ciudadanos de las grandes capitales del sur, evidentemente, reduciría el tiempo de suministro de gas natural a los consumidores de Lima, Callao e Ica. Por ejemplo, si el consumo en las grandes ciudades del sur del Perú se estimase igual a 200 MMPCD, en las próximas dos décadas, las reservas del gas natural del Lote 88 podrían suministrar gas al centro y sur del país durante apenas 18 años. En cualquier caso, hacia el año 2036 o 2040, el Perú ya tendrá problemas de suministro de gas natural.

Conclusiones

La información proporcionada por Perúpetro certifica que el Perú dispone de un horizonte de aprovechamiento de gas natural de algunas décadas. En el año 2016, según información de OSINERGMIN, el consumo de gas natural en el sector residencial, comercial, industrial, vehicular y de generación eléctrica superó los 684 MMPCD. El consumo de gas natural en las centrales térmicas superó los 385 MMPCD, en ese mismo año. Al Perú, le restan aproximadamente dos décadas para sustituir el gas natural de su economía y del sector eléctrico. El proceso de desmetanización del sector eléctrico peruano se deberá basar en la maximización de la integración de sistemas renovables de generación eléctrica, gestionables y no gestionables, en el SEIN y en la integración de sistema fotovoltaicos con almacenamiento en baterías en los sistemas de distribución. Asimismo, el COES deberá elaborar y establecer planes y procedimientos de flexibilización del funcionamiento del SEIN con ayuda de FACTS, sistemas de almacenamiento y gestión inteligente de la demanda y de los sistemas de distribución. La inmensa tarea del sector energético peruano en el proceso de despetrolización, desmetanización y flexibilización del funcionamiento del sector eléctrico exige un elevado nivel de coordinación y entendimiento entre Ministerios, reguladores, operadores de la red eléctrica, empresas eléctricas generadoras, transmisoras y distribuidoras así como de institutos de investigación, universidades y asociaciones de consumidores/generadores para la elaboración y aprobación de un nuevo entorno normativo energético que siente las bases de la transformación del actual modelo energético y del mercado eléctrico peruano.