Refrigerantes naturales y amigables con el ambiente

El aumento del consumo energético, junto con las crecientes emisiones de gases contaminantes, está cambiando el clima del planeta. En ambos casos, los refrigerantes tienen incidencia. Por ello, es importante elegir refrigerantes que no dañen la capa de ozono y tengan impacto mínimo en la temperatura del planeta.

Los refrigerantes químicos obsoletos tienen un impacto perjudicial sobre el ambiente, ya que pueden dañar la capa de ozono y provocar elevación en la temperatura del planeta, que a su vez se manifiesta en cambios climáticos. En este sentido,  sólo el uso de refrigerantes naturales puede llegar a ser respetuoso con el medioambiente.

En 1928, como una alternativa para el uso de amoniaco, el ingeniero Thomas Midgley desarrolló los clorofluorocarbonos (CFC) y en 1956 se normalizó la nomenclatura creada por la empresa DuPont para la clasificación de refrigerantes. Más tarde se convirtió en el Standard 34, gracias al American National Standards Institute (ANSI) en conjunto con la American Society of Heating, Refrigerating and Air-Conditioning Engineers (ASHRAE), tras lo cual se decidió crear una clasificación de seguridad para dichos refrigerantes.

Estos fluidos responden a dos clasificaciones, dependiendo del tiempo máximo permisible en que una persona puede estar expuesta a ellos. La clasificación de toxicidad está basada en los índices Threshold Limit Value (concentración máxima permisible, expresada en la exposición al gas en el orden de ocho a 12 horas por día, cinco días a la semana, durante 40 años) y TWA (por la concentración ponderada en el tiempo, expresada en horas por día).

La intención de este estándar es referirse, por un método simple, a los refrigerantes con números y letras, en vez de utilizar el nombre químico del gas, su fórmula o marca.

Los refrigerantes A3 (gases inflamables) pertenecen al grupo de los refrigerantes naturales, esto es, no son sustancias agotadoras de la capa de ozono y su potencial de calentamiento global es inferior a 5, aunque su uso requiere una serie de precauciones, como el conocimiento profundo del refrigerante.

Hay que destacar que el uso de los hidrocarburos (HC) como refrigerante siempre estará limitado y condicionado por las fuertes regulaciones aplicadas a este tipo de gas. Son aplicados en sistemas de refrigeración pequeños y la carga no debe de superar los 150 gramos. Además, el sistema de refrigeración debe de estar diseñado de tal manera que el refrigerante HC quede confinado en caso de fuga en el interior del sistema.

Los mecanismos de refrigeración equipados con refrigerantes naturales, como el R-290 y R-600a, tienen una mejor aislación, así se evitan fugas de refrigerante y un mayor grado de eficiencia energética. Esto se traduce en menos costos para cualquier empresa que los utilice.

Para una sociedad más verde y saludable es crucial establecer cadenas de frío basadas en refrigerantes naturales, que sean respetuosos con el medioambiente; por lo que, la participación del gobierno, la industria y los consumidores, es primordial para alcanzar metas en las que las siguientes generaciones no vean comprometida su estabilidad.

Los refrigerantes A3 están sujetos a restricciones de uso debido a su inflamabilidad

  • El etano R-170 se puede usar en refrigeración de muy baja temperatura y en la transferencia de calor no mecánica (máximo 150 gramos)
  • El R-600a se puede usar en refrigeración doméstica (máximo 57 gramos)
  • El R-290 se puede usar en refrigeración comercial autocontenida, refrigeradores, congeladores, máquinas de vending (máximo 150 gramos)
  • El R-290 se puede usar en aire acondicionado de ventana hasta 34 mil British Termal Unit (BTU) (máximo 560 gramos)
  • El R-290 se puede usar en aire acondicionado de tipo cassette hasta 34 mil BTU (máximo 340 gramos)

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Refrigerante hidrocarburo propano R-290
El propano es una alternativa muy conveniente para la refrigeración y el aire acondicionado, ya que es amigable con el medioambiente. No sólo ofrece una gran reducción de las emisiones directas, sino que también aumenta la eficiencia energética (y reduce las emisiones indirectas), lo que es un paso importante para sustituir y lograr la eliminación gradual de los hidroclorofluorocarbonos (HCFC).

Refrigerante hidrocarburo isobutano R-600a
El isobutano (R-600a) ha sido utilizado en el pasado en congeladores. Algunas de sus características son que el nivel de presión de trabajo es más bajo, tiene una buena capacidad de enfriamiento aun trabajando con elevadas temperaturas de condensación. De igual manera, las cargas inadecuadas producen altos consumos de energía.

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