Iberdrola con subestación eléctrica marina más grande del mundo

  • Iberdrola avanza en el proyecto del parque eólico marino (offshore) de Iberdrola East Anglia One en aguas inglesas y ha iniciado la instalación de las primeras jackets, construidas por Navantia en el astillero de Fene, y los pilotes, realizados por Windar en Avilés.

Un informe de Iberdrola que recoge Energía Limpia XXI señala que durante los próximos meses, se procederá a la instalación de un total de 42 estructuras tipo jackets de 65,5 metros y 126 pilotes, así como del resto de componentes, hasta la completar un parque con una potencia instalada de 714 megavatios (MW) y una inversión superior a 2.500 millones de libras que es, hasta ahora, el mayor proyecto renovable desarrollado por una empresa española.East Anglia One entrará en operación en 2020 y generará energía limpia para abastecer a más de 500.000 hogares londinenses.

Proyecto tracto de empresas españolas

El parque East Anglia One se ha convertido en uno de los principales tractores económicos para empresas españoles y determinados sectores, como el naval: por segunda vez, tras el proyecto del parque eólico marino Vikinger, Iberdrola ha contado con la participación de Navantia y Windar para el desarrollo en sus instalaciones en España de parte de los componentes de los aerogeneradores.La construcción de estos componentes está generando 1.000.000 horas de trabajo, 800 empleos de media y picos de ocupación de hasta 1.300 personas, permitiendo así la continuidad de la actividad de estas compañías en España.Siemens-Gamesa es el fabricante que se encargará de suministrar las 102 turbinas de 7 megavatios (MW) de capacidad para el parque, que serán construidas en sus nuevas instalaciones de la localidad Hull, en el noreste de Inglaterra.

Dimensiones sin precedentes en el sector renovable

Las dimensiones del proyecto no tienen precedentes en la industria renovable española: el área del parque eólico superará los 300 kilómetros cuadrados (km2), el equivalente a 30.000 campos de fútbol; el cable que llevará toda la energía desde el parque a tierra firme será de 85 kilómetros (distancia entre Madrid y Toledo); la superficie de la subestación será de 1.144 m2 (el tamaño del estadio Vicente Calderón); las cimentaciones que sustentan los aerogeneradores tendrán un peso de 747 toneladas, el equivalente de seis aviones Boeings; y el aerogenerador contará con unas palas de 75 metros de longitud y un diámetro de rotor de 154 metros, sustentados por jackets o cimentaciones de 65,5 metros de longitud, que elevan a 235 metros la longitud total del aerogenerador.

El parque eólico marino East Anglia One es parte de un proyecto más ambicioso, ya que Iberdrola ha solicitado al gobierno británico ampliar esta instalación offshore hasta los 2.000 MW. Para ello, ha presentado a las autoridades del Reino Unido la construcción del parque de East Anglia Three, que tendrá 1.200 MW de potencia.

Liderando la apuesta por la eólica marina

Tras haber invertido más de 90.000 millones de euros en energías limpias desde 2001, Iberdrola se ha convertido en líder eólico mundial y ha multiplicado por seis su base de activos.De acuerdo a sus Perspectivas Estratégicas 2018-2022, las renovables continuarán siendo una de las grandes apuestas del grupo, al que destinará el 37% de los 32.000 millones de euros de inversión previstos para el periodo.Si hace cerca de 20 años Iberdrola fue pionera en la apuesta por la generación eólica terrestre, la compañía ha decidido ahora liderar el desarrollo de la fuente de energía renovable con mayores perspectivas de crecimiento: la eólica marina. Y lo va a hacer en torno a tres ejes: el Mar del Norte, el Mar Báltico y la costa este de Estados Unidos.

En la actualidad, el grupo tiene en operación dos instalaciones: el parque de West of Duddon Sands, puesto en marcha en 2014 en el Mar del Norte, se convirtió en la primera planta de estas características promovida por una empresa española; el parque Wikinger, en aguas alemanas del Mar Báltico y en funcionamiento desde diciembre de 2017.

La apuesta de Iberdrola por la generación eólica marina se consolidará en los próximos años con nuevos proyectos.

Recientemente, y a través de Vineyard Wind, la compañía ha recibido la autorización del Massachusetts Electric Distribution Companies (EDC) para construir un parque eólico marino en la costa este de los Estados Unidos. El proyecto, que supondrá el desembarco a gran escala de la compañía en este negocio en dicho país, contará con una potencia de 800 megavatios (MW). Esta instalación se incluye en los objetivos del Estado de Massachusetts para el desarrollo de infraestructuras eólicas marinas en el marco de su Ley de Comunidades Verdes.A esta adjudicación se suma la lograda por Iberdrola en Alemania en el mes de abril, que supondrá la construcción de dos nuevos parques eólicos marinos en aguas del Báltico, con una potencia total de 486 MW: Baltic Eagle y Wikinger Süd.En junio, Iberdrola ha alcanzado un acuerdo con el Gobierno francés para el desarrollo del parque eólico marino de Saint-Brieuc (Francia). Con una potencia de 496 MW, estará ubicado en la bahía de Saint-Brieuc, frente a la costa de la Bretaña francesa, 20 km mar adentro.

Crecimiento y componente esencial en el mix energético

Según el último informe de la International Renewable Energy Agency (IRENA) ‘Perspectivas Innovación: la eólica offshore’, la capacidad eólica marina podría crecer de los 13 GW de 2015 a los 400 GW en 2045. Un crecimiento exponencial, que muy pocas tecnologías podrían alcanzar. Para 2030, se prevé que el mercado de la energía eólica marina alcance los 100 GW de capacidad instalada en todo el planeta.El informe predice que la energía eólica marina va a progresar para convertirse en un componente importante de del mix energético global durante las próximas tres décadas.Según el informe, la introducción de avances tecnológicos, tales como turbinas de próxima generación con rotores más grandes, y los avances en la transmisión eléctrica, serán significativos.El informe prevé, así mismo, la comercialización de turbinas de 10 MW en la década de 2020 y que en la década de 2030 se puedan ver turbinas de hasta 15 MW.