Efectos colaterales en el sector eléctrico

Autor: Witson Peña Tello
Analista Sénior – Macroconsult

En noviembre del 2017, se presentó un proyecto de ley que restablece la eficiencia en generación y precios de electricidad garantizando tarifa justa para el usuario (Proyecto de Ley N° 2320/2017-CR), que busca que la formación de precios de la energía se base en los costos reales de producción de las generadoras, en particular, de las centrales de gas natural que declaran sus costos de combustibles. Esto con el objetivo de reducir las tarifas de electricidad de los usuarios regulados.

Si bien es cierto la norma propuesta tiene una buena intención al buscar reducir las tarifas de electricidad mediante la disminución de los subsidios (primas) a las energías renovables (RER), que todos los usuarios de electricidad pagamos, de aprobarse la norma, esta puede tener efectos colaterales importantes para los propios usuarios a quienes se pretende beneficiar. Esto ya que a corto plazo se incrementaría el costo marginal y, por ende, aumentaría el precio de energía para los usuarios residenciales a mediano plazo.

Esto sería así debido a que: a) para centrales térmicas a gas natural una parte importante del precio total del gas natural es un costo fijo (es decir, se tiene que pagar produzca o no la central), lo cual responde a las condiciones contractuales inflexibles de los contratos de gas natural; b) al incluirse el componente fijo al costo variable del combustible se distorsiona el criterio de prioridad de despacho o producción sobre la base del mínimo costo variable de cada central eléctrica (aquel costo que depende o varía con la producción) y, por lo tanto, se incrementaría el costo marginal. Este aumento del costo marginal impactaría a corto plazo en el precio de la energía de los usuarios libres (medianos y grandes usuarios como comercios, industriales, etc.) y mediano plazo en los usuarios regulados o residenciales (familias o hogares).

La principal razón para la caída del costo marginal es la actual sobreoferta de electricidad del sistema eléctrico nacional. Es decir, el bajo costo marginal (alrededor de US$ 10 por megavatiohora) se explica por el alto margen de reserva (cerca de 70%) originado por un mayor crecimiento de la oferta por encima del incremento de la máxima demanda del sistema en la última década.

Esta sobreoferta ha tenido un efecto inmediato en la reducción del precio de la energía en los contratos de suministro entre las generadoras y los usuarios libres debido a la mayor flexibilidad de dichos contratos. Por otro lado, la sobreoferta no se ha manifestado de manera importante en los contratos de suministro entre las generadoras y las distribuidoras (que abastecen a usuarios residenciales) debido a ciertas rigidices de dichos contratos que comenzarán a renovarse a partir del 2020 para reflejar luego de esa fecha la reducción en el precio de la energía.

En conclusión, el proyecto de ley cambiaría las reglas de juego regulatorias para las futuras inversiones en el sector eléctrico, pues el mayor costo marginal esperado de la norma daría una señal inadecuada en un contexto de sobreoferta, ya que implicaría una señal errada de mayor inversión en oferta que actualmente no se necesita.

Fuente: Gestión