Manifiesto y recomendaciones para un mercado eléctrico peruano responsable e inclusivo

  • El Seminario Energías Renovables No Convencionales para las Américas, realizado en el auditorio del Centro Cultural Ccori Wasi, presenta sus conclusiones.
  • El seminario tuvo como organizadores y expositores a Pedro Gamio Aita, de Energías Renovables Perú; Adolfo Rojas, de SustainablEarth Business Development LATAM; Augusto Vargas, de Vargas Abogados Energeticos; Patricia Cuba-Sichler, de DS ABOGADOS PERU; Ursula Ferrari, de Grenergy Renovables España; Rodolfo Zamalloa, de CONTINUA ENERGIAS POSITIVAS SAC; Mario Allison, de Kallpa Global SAC; y Pedro Ventocilla Olaya, del Observatorio del Medio Ambiente Peruano.

Los objetivos del Seminario realizado en Lima el 9 de abril de 2018, han sido:

  • Presentar la situación del mercado eléctrico peruano con énfasis de la integración de las energías renovables no convencionales (ERNC), culminadas las cuatro subastas de Recursos Energéticos Renovables (RER), y
  • Proponer propuestas de mecanismo de ajuste y eliminación de distorsiones e incentivos a la actual política que se aplica al sector eléctrico peruano en coherencia con los Objetivos de Desarrollo Sostenido (ODS) de las Naciones Unidas, especialmente el Objetivo 7: “Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos”. Ello supone un proceso de cambio del modelo económico e industrial de producción energética, que ya esta en marcha en el mundo a través de la transición energética. Es un desafío para América Latina y para el Perú, países emergentes, el adaptarse a este ineluctable cambio positivo y que deberá contribuir a un desarrollo económico diversificado y sostenible para erradicar progresivamente la pobreza, en aras de una sociedad más inclusiva y justa para la generación actual y las futuras.

Contexto
A nivel internacional, el Acuerdo de París adoptado en la COP 21 en Paris en diciembre 2015 y ratificado por el Perú en 2016, es un acuerdo “vinculante, justo y universal” orientado a la reducción y control de las emisiones de gases a efecto invernadero (GEI). Además de los compromisos de reducción para los Estados parte (NDC), se promueve las iniciativas colaborativas multilaterales y actores de la sociedad civil, asociaciones, universidades, gremios profesionales, empresarios, profesionales del derecho, etc. que se interesan en el cambio de paradigma económico, llamado “transición energética“, como modelo económico alternativo que busca la erradicación de los GEI.

La Unión Europea (UE) ha adoptado 2 ¨paquetes: Energía y Clima en 2007 y 2014. Con este ultimo, la UE se compromete a reducir sus emisiones de GEI de 80% al 2050, elevando a 27% la proporción de fuentes renovables en el mix energético y a mejorar la eficiencia energética de sus instalaciones en un 27%.

En Francia, se adopto en 2015 la ley “de transición energética para el crecimiento verde” que promueve un nuevo modelo energético, de desarrollo y de sociedad, incluyendo medidas para “reinventar” la sociedad energética francesa, reforzando su independencia y luchando contra el cambio climático.

Entre las principales iniciativas financieras recientes, cabe citar el Climate Finance Day realizado en París el 22 de mayo de 2017, reuniendo los mayores actores de la finanza mundial (inversionistas, bancos, compañías de seguros, entre otros) quienes plantearon interesantes iniciativas para luchar contra la problemática del clima.

A nivel de América Latina se han venido y vienen impulsando acciones e inversiones significativas en proyectos de energía solar fotovoltaica y eólica, biomasa y otras no convencionales, aprovechando las ventajas comparativas de la región en estas fuentes que pueden llegar a superar al 2050 el 70% de la oferta eléctrica en la región y contribuir al acceso universal y de calidad para las familias urbanas y rurales de la región reduciendo los impactos de los GEI.

A su vez, el acuerdo para ser parte de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), así como, los acuerdos regionales de integración como la Comunidad Andina de Naciones (CAN), la Alianza del Pacífico (AP), el MERCOSUR vienen implementando estrategias regionales convergentes que priorizan lograr la eficiencia energética, la sostenibilidad energética y la integración energética que tiene como base el desarrollo de las energías renovables. Por su parte la OLADE (Organización Latinoamericana de Energía) promueve las energías renovables intensivamente y desarrolla módulos experimentales de validación costos eficientes de las tecnologías RER. El Parlamento Andino mediante la Decisión 1347 (2015) promueve el desarrollo energético sostenible y con la Recomendación No. 346 (2017) fomenta el uso de la energías renovables en los países de la región andina.

Sin embargo a pesar de estos esfuerzos aún el peso de las RER en la matriz energética eléctrica mundial es muy baja y el mercado global requiere de una serie de cambios o reformas regulatorias e institucionales, y más fuentes de financiamiento que permita a las RER competir en igualdad de condiciones. Los cambios tecnológicos y la reducción progresiva de sus costos unitarios han hecho que ya no son necesarios los subsidios estatales en muchos países del mundo.

A nivel nacional
Según su Compromiso Nacional Determinado (NDC) presentado ante la COP 21, el Perú, tiene apenas 0.3% de participación de emisiones de GEI del total de emisiones mundiales. Sin embargo, el Perú presenta un alto grado de «vulnerabilidad geográfica y social » frente a los efectos del Cambio Climático, presentando siete de las nueve características geográficas y eco sistémicas, reconocidas por la Convención para calificar a un país como “particularmente vulnerable”. En presencia de dicha vulnerabilidad, el Perú debe promover, entre otros, el uso de las energías renovables no convencionales (ERNC).

Cuatro subastas han sido lanzadas hasta la fecha, adjudicando 64 proyectos que deberían realizarse entre 2010 al 2018. En efecto, del número total de proyectos adjudicados a la fecha existen 20 centrales mini hidroeléctricas (cuya potencia es igual o menor a 20 MW) desde la Primera a la Tercera Subasta RER (no se considera la Cuarta Subasta RER) que aún no logran ejecutarse.

Hay más de US$ 500 millones de dólares y cerca de 300 MW de energía limpia que no puede ingresar al Sistema Eléctrico Integrado Nacional (SEIN). Entre muchos otros factores de relevancia, el común denominador es imputable a las demoras administrativas y la falta de capacidad para la toma de decisiones de parte de los funcionarios de los organismos competentes.

La sustentación y emisión de RESOLUCIONES MINISTERIALES solicitadas por ampliaciones de plazo no han sido correctamente expedidas, ya que no han considerado los días mínimos necesarios para lograr el correcto CIERRE FINANCIERO (se requieren 24 meses para la construcción mas de 6 a 8 meses para tener el visto bueno del ente financiero bancario o multilateral mas 4 meses que toman en promedio las demoras en trámites administrativos, se necesitan entre 34 a 36 meses en total) y con esto lograr definir un CRONOGRAMA DE OBRA realista y viable.

De otro lado, en base a la posibilidad legal que tienen las empresas generadoras que suministran energía con gas natural de declarar cero como costo de combustible para beneficiarse de ser despachados por el Comité de Operación Económica del Sistema (COES), se ha generado una tremenda distorsión de precios. Dicha mala praxis, ha generado en el corto plazo (mercado SPOT) que en la actualidad los costos marginales estén muy deprimidos, favoreciendo con estos precios bajos solo a los grandes clientes (mineros, industriales, y grandes comercios), en el mediano y largo plazo, conduce ineludiblemente a un contexto de riesgo de abastecimiento de energía con generación eficiente y por tanto, entrarían a generar energía centrales con combustibles fósiles que van a elevar los costos marginales.

Debe evaluarse la posibilidad de promover la inversión en un mercado con VALORES. El COSTO MARGINAL distorsionado es el resultado tangible de que los generadores térmicos pueden declarar costo cero como combustible el gas natural. La regulación tiene que corregir esto de inmediato. No se puede presentar un mercado eléctrico con precio de energía incorrecto. Esta es una mala señal para los inversionistas ya que no tendrían mucho incentivo para seguir invirtiendo en Perú.

La energía es un tema transversal en todos los aspectos de nuestra economía y su eficiente planificación afectara positiva o negativamente en los próximos años a nuestro país, si se mantiene la planificación aislada de los planes de transmisión, la generación siempre va a generar estos inconvenientes. Un plan vinculante de generación y transmisión urge y es necesario para el Perú, así como sincerar los precios para calcular el COSTO MARGINAL por zonas (norte, centro y sur).

En suma, la falta de una política energética a largo plazo que incentive la inversión, refleja una señal negativa y merma el cumplimiento de los compromisos adoptados por el Perú en el marco de su política de generación de energía limpia, resta competitividad al Perú dentro del entorno internacional.

Algunas propuestas que deben ser consideradas

  1. Encaminar de forma integral la revisión del marco normativo del sector eléctrico peruano, con énfasis en la búsqueda de mecanismos regulatorios y de mercado para minimizar y/o eliminar las distorsiones del mercado.
  2. Introducir mecanismos basados en un sustento técnico-económico en el marco normativo y regulatorio, a fin de que sea más claro, estable, previsible, abierto a las innovaciones tecnológicas y la tendencia de los costos, al monitoreo y evaluación de impacto y su actualización, favoreciendo el empleo y crecimiento del país.
  3. Respetar y hacer cumplir los plazos de los trámites según cada Tramite Único de Procedimiento Administrativo (TUPA) de cada organismo involucrado.
  4. Exigir la pre-publicación del Reglamentación de la Generación Distribuida, donde claramente estamos rezagados a nivel latinoamericano, y que tiene como base uno de los muchos incentivos de promoción de las tecnologías RER, con la finalidad de minimizar la brecha de acceso universal a la electricidad, sobre todo para las poblaciones rurales andina y amazónicas del país.
  5. Promover mecanismos de promoción eficientes e incitativas claras para ir incrementando el nivel de integración de las ERNC dentro de la matriz energética peruana. A la luz del estatus del mercado energético nacional (composición de oferta y demanda, y términos y condiciones de contratación de suministro eléctrico resultantes) y sus proyecciones, por lo menos para los próximos 15 años (considerando el crecimiento de la demanda vegetativa, la inversión minera e industrial certera, y los proyectos de generación de energía eléctrica confirmados, etc.).
  6. Tener presente que el desafío que nos plantea la OCDE de hacer del crecimiento económico del país en un desarrollo económico más inclusivo y sustentable, pasa por una atención particular a las poblaciones vulnerables, eventualmente desplazadas y el manejo de la ciudad conectada, inteligente y resilientes a los efectos del Cambio Climático y por generar mayores fuentes de energía limpias.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *