Primer cargador eléctrico para minería subterránea ya opera en el Perú

  • Se trata del primer Scooptram que funciona con baterías. Esta innovación reduce la emisión de CO2 en la operación minera y genera ahorro en el consumo de energía.
  • La transición del consumo de diésel al eléctrico es una tendencia mundial en la minería impulsada por empresas responsables.
  • El primer Scooptram a batería es una tecnología que llega al Perú gracias a Epiroc, empresa de minería del Grupo sueco Atlas Copco.

Según el Ministerio de Energía y Minas del Perú, el 38% de operaciones mineras son subterráneas y tienen un gran margen de crecimiento. Sin embargo, no superan ciertas dificultades como el elevado precio en ventilación, el alto consumo de los combustibles y los equipos que no se adaptan a las minas estrechas. Todo esto llegó a su fin gracias al Scooptram ST7, el primer cargador a batería que ya opera en el país.

Esta robusta cargadora de 6,8 toneladas, creada por la multinacional Epiroc, ya se encuentra realizando operaciones de forma óptima en una mina a más de 4600 msnm que presenta condiciones geográficas y ambientales difíciles, además de representar todo un reto para la minería subterránea por la dureza de sus rocas y la inestabilidad de sus suelos.

Entre las principales ventajas del Scooptram ST7 destaca su condición de ecoamigable (no emite CO2), además brinda un ambiente de trabajo más saludable y cómodo para los operarios porque reduce el ruido y sobre todo, el calor. Así mismo, produce mayor tonelaje en el desplazamiento de rocas debido a su diseño flexible y de alta elevación.

Rentabilidad
Consumen hasta un 90% menos combustible en comparación de las máquinas diésel y además, reduce los costos en ventilación hasta un 85% debido al poco calor que genera a diferencia de los equipos convencionales. El ahorro en ventilación es clave en la minería subterránea por los altos costos que genera su mantenimiento.

Tendencia a futuro
Una de las principales tendencias en la gestión minera de los próximos años es pasar del consumo del diésel a la energía eléctrica, una apuesta que compromete a empresas mineras y proveedoras responsables con el medioambiente. En el caso de Epiroc, el Scooptram eléctrico representa el primer paso para una serie de conversiones de otras tecnologías como palas, camiones y equipos de perforación que también se alimentarían de energía eléctrica.

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