Contraloría General en sepulcral silencio

César Gutiérrez

Más de seis meses han transcurrido desde que el señor Nelson Shack fue designado Contralor por el Congreso de la República, ante propuesta del ex Premier Fernando Zavala, con quien había compartido tareas profesionales en el sector economía y finanzas del estado.

El relevo trajo consigo un cambio de formas; de un locuaz señalador de presuntas irregularidades, Edgar Alarcón, su antecesor; a un discurso de docente universitario que nos habló desde el primer día de reformas, que esperamos no sean solo el reglamento y manual de organización y funciones, ROF y MOF, según llaman los burócratas; como ocurrió en Proinversión, mientras que en captación de inversiones no veíamos avance alguno.

No estoy pidiendo un Contralor con espíritu y vocería de corregidor colonial, pero ya ha pasado tiempo suficiente para que se pronuncie de los procesos que heredó con señalamientos: Proyecto de Modernización de Refinería Talara (PMRT), Concesión de Aeropuerto de Chinchero y Línea 2 del Metro, por lo menos. Dos alternativas: o los cuestionamientos eran infundados o los expedientes están dormitando.

En este momento tiene una gran oportunidad a propósito del PMRT; donde tiene dos temas importantes: la firma inmediata de un contrato por 937 millones de dólares (MMUS$) y la opinión previa para un endeudamiento por 1,300 MMUS$

La decisión sobre la firma del contrato referido que corresponde a los servicios auxiliares y unidades complementarios, es un caso extremadamente delicado. La mejor oferta fue hecha por un consorcio, uno de cuyos miembros, la empresa china Synohidro Corporation Limited, ha tenido sanciones en África por prácticas calificadas como de corrupción, lo que contraviene las reglas del concurso, sin embargo, por la dilación en la decisión, da la impresión que se quiere firmar con la cuestionada empresa contra viento y marea.

En cuanto al informe previo para el endeudamiento, esperamos que esta vez se diluciden las contradicciones entre lo afirmado en dos informes previos anteriores (044-2017 y 044-2014), así como las declaraciones del Gerente de Refinería Talara, que se pretendieron enmendar en el Congreso y en la prensa económica.

Esperamos que el mutismo de opiniones de la Contraloría sobre procesos en marcha culmine.

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