Grave distorsión de precios en el mercado de GLP

El mercado de GLP presenta una grave distorsión de precios. En el 2004 se creó el Fondo para la Estabilización de Precios de los Combustibles Derivados del Petróleo (FEPC), un subsidio que mitigaba los efectos de la volatilidad de los precios internacionales del crudo para los consumidores peruanos. En el FEPC se incluyó al GLP envasado y automotriz. En el 2012, se retiró al GLP vehicular.

A partir del 2016 se inicia una fuerte tendencia alcista en el precio del GLP. Gracias al subsidio, se produjo una apreciable diferencia entre el GLP envasado y el vehicular, circunstancia que varias empresas aprovecharon para conseguir GLP envasado a un precio reducido para venderla a los grifos que expenden GLP automotriz.

¿Qué ocasiona esta ilegalidad? El economista Walter Espinoza, gerente general de Villaverde Consultores & Inversiones, explicó que, como producto, no hay diferencia entre el GLP envasado y el automotriz. “Es un principio económico que, cuando un producto tiene dos precios distintos, esa distorsión genera un mercado negro”, apuntó. Según sus cálculos, en el 2016 se perdieron en el FEPC, en total, alrededor de 130 millones de soles. “De ese monto, aproximadamente el 10% terminó en el sector automotriz. En resumen, algunas envasadoras se quedaron con 13 millones de soles del subsidio”, afirmó.

UN FALSO CRECIMIENTO

El economista Espinoza señala que en las estadísticas oficiales el consumo del GLP vehicular está creciendo. Pero, al no tener en cuenta la distorsión, los números no reflejan que lo que está creciendo es el consumo de GLP envasado. “Hay una distorsión en las cifras oficiales del Estado que varía hasta en un 15%”, precisó. Este crecimiento “virtual” del GLP envasado equivale, en un solo mes, según las cifras oficiales, a 800 mil familias que consumen GLP y, de repente, desaparecen.

Espinoza explica que la suma de los consumos de GLP envasado y vehicular evidencia un crecimiento mínimo, el que se debe a la disminución del GLP envasado en Lima. “Son cien mil familias las irán dejando de consumir GLP para usar gas natural. Una familia consume diez kilos de GLP al mes. Esas cien mil familias consumen una tonelada de GLP por mes. Esa es la proporción en la que está disminuyendo el GLP envasado”, detalló.

LA PROPUESTA

El economista Espinoza propone que los 130 millones que se pierden en FEPC se destinen al FISE para las zonas rurales. Sus razones son prácticas. “El mercado de GLP se ha paralizado en general, no hay crecimiento. Hay que determinar cómo crecerá este mercado y hacia dónde. Una de las formas para lograr que el mercado de GLP se desarrolle es dirigirse al sector rural, aquella que todavía consume leña, y generar un subsidio, parcial o completo, con el dinero que se está perdiendo en las clases medias y altas de Lima”, explicó.

 

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