Análisis RER versus NES/GSP: Horizonte a largo plazo

Dr. Ing. Alberto Ríos Villacorta
Consultor Internacional en Energías Renovables y Eficiencia Energética

A finales de la primera década del siglo XXI, los detractores de la integración masiva de las energías renovables durante mucho tiempo argumentaron que los precios de generación renovable por MWh eran onerosos y escandalosos para un país en vías de desarrollo como el Perú. Se escandalizan por los precios obtenidos en la primera subasta RER, pero aceptan silenciosos que el capricho electoral de Ollanta Humala de construcción del GSP, para alimentar las centrales térmicas del NES, podría costar a los contribuyentes y usuarios eléctricos casi 19 mil millones de dólares bajo las estimaciones más optimistas y más de 23 mil millones en el caso más pesimista. Sencillamente una comparativa que sonroja a cualquier analista energético con algo de honestidad intelectual. Hoy a finales del año 2017, a menos de una década de haber iniciado las subastas RER en el Perú, los detractores no esconden su sorpresa por la estrepitosa reducción de precios y funcionalidades de las tecnologías RER para participar activamente en el sistema eléctrico, pero ahora ya no es precio lo que les desagrada sino la supuesta incapacidad de los sistemas renovables de inyectar energía en el periodo de máxima demanda. Palo porque bogas palo porque no bogas. En el presente trabajo se presenta un análisis comparativo del coste de la energía renovable en el horizonte de 20 años frente al coste del Nodo Energético del Sur y el GSP, necesario para suministrarle gas barato. Asimismo, se incluye en el cálculo el coste de la energía eléctrica de procedencia diésel que se estima deberá inyectar el NES por el retraso de la construcción del GSP entre el año 2020 y 2028, según la información del COES, alcanzaría unos 51866 GWh.

La “Vergüenza” de la Primera Subasta RER

En la figura 1 se presentan los resultados de la primera subasta RER del año 2010. Entre biomasa, solar, eólica e hidroeléctrica no superior a 20 MW se asignó una potencia de 429,108 MW y un cupo de energía anual de 1971,579 GWh. El usuario eléctrico deberá pagar por 20 veces esa energía anual algo más 3 mil 172 millones de dólares, en un periodo de 20 años, a partir de la entrada en funcionamiento comercial. Sorprendentemente, las centrales hidráulicas no superiores a 20 MW son las que más recaudarán por la energía inyectada en el periodo de 20 años, con 1308 millones de dólares. Las centrales solares fotovoltaicas presentaron un precio promedio de 221 $/MWh y recaudarán, al final del periodo de 20 años, casi 725 millones de dólares. A los detractores de las energías renovables les incomoda, ruboriza y escandaliza ese precio a pagar por la energía solar fotovoltaica.

Figura 1: Resultados de la primera subasta RER y coste la energía en un horizonte de 20 años.

La importancia de la primera subasta RER es que permitió desvelar los precios de las tecnologías renovables en el país, iniciando el largo proceso de transformación del modelo energético peruano. Se olvida, además, que los precios que se obtuvieron para la eólica y la solar fotovoltaica eran precios muy competitivos a nivel internacional en esa coyuntura histórica.

Evolución de los Precios RER y Coste de la Energía en un Horizonte de 20 Años

La evolución del coste de la energía ofertada por las tecnologías renovables en las subastas RER ha posicionado la idea en el sector eléctrico de la necesidad de incrementar el nivel de penetración de energía renovable en el SEIN que permita iniciar el proceso de despetrolización y desmetanización del sistemas eléctrico peruano. Lamentablemente, el pernicioso diseño del funcionamiento del mercado eléctrico ha sustentado el incremento de la diferencia entre el precio spot marginal y los precios casados en las subastas RER, como precios garantizados. Resultado, a pesar de la estrepitosa reducción de los precios de los sistemas renovables de generación, al usuario se le traslada un cargo superior por la inyección de energía renovable al SEIN. Así, las renovables son los chicos malos del SEIN, son los que encarecen el precio de la energía eléctrica que paga el usuario eléctrico y los causantes de todos los problemas del sistema eléctrico peruano.

En la figura 2 se observa la reducción de los precios experimentados en las diferentes tecnologías renovables que participaron en las cuatro primeras subastas RER. Exceptuando la biomasa, los precios promedios de las tecnologías eólica, solar e hidráulica han pasado de 80,36 $/MWh, 221,09 $/MWh y 60,32 $/MWh, respectivamente, en la primera subasta RER del año 2010, a 37,71 $/MWh, 48,09 $/MWh y 43,86 $/MWh, respectivamente, en la cuarta subasta RER del año 2016, figura 2. Asimismo, si en el año 2010, en promedio las tecnologías renovables ofertaron cada MWh a 80,46 $/MWh, ya en el año 2016 ese promedio se redujo hasta 43,08 $/MWh. Una reducción del casi 50%, ninguna tecnología de generación fósil puede presumir de un ajuste de precios tan considerable. En el caso de las tecnologías fósiles, la elevada dependencia del coste de generación eléctrica de la volatilidad del precio de los derivados de petróleo imposibilita presentar precios más competitivos que las renovables, exceptuando a las centrales de ciclo combinado que se benefician del precio subsidiado de gas de Camisea y por una normativa que le permite no declarar los costes de generación reales.

Figura 2: Evolución de los precios casados en las subastas RER para diferentes tecnologías renovables.

Las cuatro primeras subastas RER han dado como resultado la adjudicación de 1280 MW de potencia renovable y una energía eléctrica anual de 6140,733 GWh/año. En 20 años de contrato, los sistemas renovables adjudicados en las subastas RER deberán inyectar al SEIN aproximadamente 122 mil 814 GWh. El coste que deberá pagar el usuario por la energía a inyectar por las renovables será de 7 mil 544 millones de dólares, figura 3. El precio promedio resultante de la energía a inyectar por las instalaciones renovables – correspondientes a las tecnologías adjudicadas en las 4 subastas -, en los 20 años de sus correspondientes contratos, es de aproximadamente 61,428 $/MWh. La quinta subasta RER debería establecer una nueva reducción de los precios de las diferentes tecnologías renovables, por tanto, reduciría el precio promedio renovable, analizado en un horizonte de largo plazo. Sin la realización de la primera subasta RER, con los “onerosos” y “vergonzosos” precios obtenidos, según algunos acuciosos analistas energéticos, hubiese sido imposible alcanzar el actual nivel competitivo de precios de las tecnologías renovables.

Figura 3: Retribución económica de los sistemas renovables adjudicados en las cuatro primeras subastas RER.

Análisis Comparativo RER vs NES/GSP

La compleja situación actual del sistema eléctrico peruano se desliza hacia una situación crítica por la paralización de la construcción del GSP y la amenaza real del NES de generar electricidad a partir de la quema de combustible diésel a precios realmente inadmisibles. El crecimiento económico del Perú está en peligro por el capricho de algunos grupos económicos en monetizar el limitado gas de Camisea quemándolo en las centrales térmicas del NES, construidas para generar una demanda de gas natural artificiosa en el sur del Perú.

El COES ha estimado que el retraso de la construcción del GSP implicaría la necesidad de NES de garantizar una generación de 51 mil 866 GWh entre el año 2020 y 2028, figura 4. Para un análisis comparativo adecuado, en el intervalo de tiempo indicado, sería conveniente evaluar el coste económico de la energía de origen diésel a inyectar por el NES, resultado de las corruptelas de la empresa brasileña Odebrecht y sus supuestos nexos con una pareja presidencial, hoy en prisión preventiva, y que obligaron a paralizar la construcción del GSP. Lo complicado del ejercicio propuesto radica en la imposibilidad de determinar el precio de la generación eléctrica basada en la quema de un combustible con precios internacionales tan volátiles como impredecibles. En la actualidad, el precio de la generación diésel local es de aproximadamente 165 $/MWh, considerado un precio realmente bajo, se le denominará escenario optimista. No obstante, el coste de la energía diésel del NES se estimará a 200 y 250 $/MWh para un escenario moderado y pesimista, respectivamente. No se descarta incluso que el precios del generación diésel alcancen los 284 $/MWh.

Figura 4: Generación diésel esperada del NES por la paralización de la construcción del GSP entre 2020 y 2028, COES.

Por otro lado, la obsesión del Estado peruano en continuar con la licitación del GSP, obliga a incluir el coste actual del inconcluso ducto en el análisis comparativo propuesto. Es difícil imaginar la situación del sistema eléctrico peruano y de la economía nacional ante un escenario de funcionamiento del NES, con inyección de energía diésel al SEIN, y la aprobación de la ejecución de un maquillado GSP. Un escenario inverosímil, pero probable por el interés de algunos organismos estatales y empresas privadas en resucitar a un muerto llamado GSP, esta vez con cargo al presupuesto nacional. Un nuevo asalto al erario público se prepara en cómodas oficinas de oscuros intereses.

En la figura 5 se presenta la comparativa de costes de generación RER, incluidas las cuatro primeras subastas frente al coste de construcción y operación del NES en sus 20 años de contrato, así como, la construcción del GSP, considerando el coste del contrato con Odebrecht. Además, se incluye el coste de generación del NES de 51866 GWh entre el año 2020 y 2028. Se ha evaluado el caso más optimista de precio de generación diésel: 165 $/MWh. Así, frente a los aproximadamente 7 mil 544 millones de dólares, asociados a la generación RER, el coste que deberán afrontar los usuarios eléctricos es de más de 18 mil 680 millones de dólares, que incluye el pago por potencia del NES, el coste del GSP y la generación eléctrica de 51866 GWh, en el NES a diesel a 165 $/MWh. En el caso más pesimista a diésel a 250 $/MWh, el coste del NES/GSP para el usuario eléctrico ascenderá a la suculenta suma de más de 23 mil millones de dólares, más del 20% del PIB actual.

Figura 5: Análisis comparativo de los costes de generación RER frentes a los costes del NES/GSP, caso optimista.

Conclusiones

Un análisis comparativo de la retribución de la energía a inyectar por los sistemas renovables, adjudicados en las subastas RER, en un periodo de 20 años, según se estipula en sus contratos, frente a los costes de la energía a generar por el NES sin su ducto privado, denominado GSP, desvela un oneroso e injustificado coste económico para el país.

En los 20 años correspondientes a sus contratos, que abarcaría para las subastas RER un periodo del 2010 al 2036, los usuarios deberán pagar 7 mil 544 millones de dólares por 122 mil 814 GWh a inyectar al SEIN. En el caso del NES, que según el COES el retraso del GSP implicaría la generación de electricidad de origen diésel de 51866 GWh entre el año 2020 y 2028. A la generación de electricidad diésel se le deberá añadir el coste del pago por potencia de las centrales del NES y de la central de reserva fría de Ilo, equivalente a más de 2 mil 794 millones de dólares. El coste de la energía quemando diésel se ha evaluado con un precio de generación de 165 $/MWh, en el caso más optimista. En total el funcionamiento del NES sin GSP costará al usuarios eléctrico más de 11 mil 352 millones de dólares. La existencia de algunos afiebrados defensores del GSP, enfrascados en licitar una y otra vez el ducto hasta obtener su forzosa construcción, incrementaría ese coste a 18 mil 680 millones de dolares en el caso más optimista, a precios relativamente reducidos del diésel. En caso más pesimista esa cifra podría superar los 23 mil millones de dólares. Realmente, es imposible defender semejante inversión estatal para satisfacer los caprichos gaseosos y vaporosos de algunos funcionarios y empresas privadas, por más preocupación energética por el país que pretendan demostrar.

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